Leonor Perfecto Montero ha celebrado su centenario en la residencia Colisée de Santa Marta de Tormes. Una cita muy especial que ha contado con la asistencia de la concejala de Mayores, Mari Cruz Gacho, que ha querido perderse el momento, obsequiándola con un ramo de flores de parte del Ayuntamiento. Rodeada de familiares y amigos, Leonor también ha recibido una placa conmemorativa en nombre de la residencia en la que vive.
Leonar nació el 1 de mayo de 1926 en un pueblecito ubicado al oeste de la provincia de Salamanca, llamado La Bouza, frontera con Portugal. Como los niños de esa época pasó su juventud y adolescencia entre sacrificios, sin apenas aprendizaje escolar, debido a las carencias que en aquel periodo de tiempo había en la mayoría de las familias, que necesitaban, a muy temprana edad, mano de obra para colaborar en el sustento familiar.

Posteriormente conoció a Baltasar, el hombre del que se enamoró y aún sigue enamorada, aunque lleve fallecido 11 años. Llegaron a formar una familia con cinco hijos, de los que viven cuatro, y que le han dado nietos y bisnietos a los que Leonor ha podido dar mucho de lo que lla no ha podido tener, algo que le llena de orgullo. Otras de sus grandes satisfacciones es haber tenido el privilegio de conocer a personas queridas y que marcaron en cierto modo su larga existencia.
Leonor ha trabajado toda su vida y, dentro de su larga trayectoria, cabe destacar que fue gobernanta del Hotel Monterrey y del Gran Hotel, donde conoció a grandes compañeros que llegaron a ser amigos.
Desde hace algún tiempo su cuerpo ya no responde como antes y siente que la memoria, poco a poco va faltando. A pesar de ello, y en palabras de sus familiares, «aún siente dentro de sí el latido del corazón que un día soñó, amo y creyó, aunque también siente el silencio de la ausencia; aún así, sinceramente, agradece por cada mañana que despierta, por las sonrisas y abrazos que recibe, por el trato diario que le dan y por cada vez que la vida le da otra oportunidad de seguir adelante».







