Villamayor se ha vestido esta tarde de gala para dar la bienvenida a la nueva edición de las fiestas patronales en honor a Nuestra Señora de los Remedios.
El Hábitat Minero ha vuelto a convertirse en escenario de lujo para recibir a las autoridades locales, provinciales, universitarias y militares que han acompañado al pregonero de este año, el empresario y ex presidente de la Cámara de Comercio de Salamanca, Benjamín Crespo, cuya vinculación con el municipio se remonta a hace casi tres décadas, cuando abrió el primer supermercado de Villamayor junto a su esposa Julia.
El alcalde, Ángel Peralvo, ha sido el encargado de presentar a una figura conocida por todos en Salamanca y que apostó por la actividad comercial en el municipio armuñés, entre alusiones a los canteros y la piedra dorada que, junto a la Virgen, son sus señas de identidad.
Peralvo ha dado la palabra a Alberto Díaz, actual presidente de la Cámara de Comercio de Salamanca, discípulo del pregonero, a quien ha reconocido su espíritu de empresario, su dedicación, responsabilidad, cercanía y capacidad de trabajo.
Por su parte, el pregonero ha destacado en su intervención la cercanía y la calidez de las gentes de Villamayor: «Hablar de Villamayor es hablar de un pueblo con historia y con identidad y todo el que viene se siente de aquí».
Benjamín Crespo ha echado la vista atrás y ha rememorado los recuerdos que tiene de la primera vez que conoció Villamayor cuando tenía siete años. «Venía con mi padre a por agua a la fuente y parábamos en el bar de Medes, donde vi por primer vez tocar el tamboril». Desde entonces ya percibía que Villamayor tenía algo que le hacía especial. Con los años, su relación se hizo más estrecha en el ámbito empresarial y comercial con la apertura de su negocio.
Crespo ha destacado la importancia de la piedra franca que da nombre al municipio que «mantiene el equilibrio entre tradición y modernidad». «Piedra que no solo es un material de construcción, sino parte esencial de la historia de Salamanca, que no sería la misma sin esa piedra dorada, por lo que siempre debe estarle agradecida», ha señalado.
Finalmente, el pregonero se ha dirigido a los vecinos, «el mayor patrimonio que tiene Villamayor, su gente», cercana, amable y amiga que acoge a todos el que llega.
El acto institucional ha contado con la intervención de la Escuela Municipal de Música, que ha amenizado la tarde y ha concluido con una traca de fuegos artificiales y un vino de honor para celebrar el inicio festivo.





