La Diputación de Salamanca da por culminado un proyecto de 1,94 millones de euros financiado con fondos europeos y presentado como una profunda transformación tecnológica del Recinto Ferial, aunque buena parte de las actuaciones se concentran en dotaciones como fibra óptica, control ambiental, iluminación LED, placas solares, sensores y pantallas informativas.
La denominada ‘Capa Tecnológica’ del Recinto Ferial de Salamanca ya está terminada. Detrás de un concepto que promete situar estas instalaciones «a la vanguardia» tecnológica se encuentra una inversión de 1.941.716,08 euros, destinada a modernizar diferentes servicios e infraestructuras del recinto.
La actuación, incluida dentro del proyecto Co-Hábitat 2030 y financiada con fondos europeos, fue adjudicada inicialmente a Telefónica por 1.650.958,41 euros, cantidad a la que posteriormente se añadió un contrato ampliado de 290.757,65 euros.
Una inversión cercana a los dos millones de euros que la Diputación presenta como un «salto cualitativo» y que se materializa, fundamentalmente, en una extensa red de sensores, fibra óptica, sistemas para controlar las condiciones ambientales de las naves, iluminación LED, placas fotovoltaicas, gestión automatizada de determinados servicios y nuevos soportes audiovisuales.
Más de 400 sensores para controlar las naves
Uno de los elementos principales del proyecto es la instalación de más de 400 sensores repartidos por el Recinto Ferial. Su función será medir parámetros como la calidad del aire, la presencia de determinados gases, la ventilación o las condiciones ambientales existentes en naves y pabellones.
El sistema permitirá actuar sobre la ventilación y adaptar automáticamente las condiciones interiores, especialmente durante la presencia de ganado. Para ello se incorporan herramientas que la Diputación engloba dentro de la utilización de inteligencia artificial.
La tecnología también servirá para controlar bebederos y flujos de agua y para gestionar sistemas automatizados de riego que aprovecharán el agua de lluvia.
Es decir, detrás del término ‘Capa Tecnológica’ se encuentra, entre otras cuestiones, un sistema de monitorización y regulación de las condiciones ambientales del recinto, especialmente relevante, según han cometado en la presentación, durante la celebración de eventos ganaderos.
Cinco kilómetros de fibra óptica
Otra de las grandes actuaciones ha sido el despliegue de más de cinco kilómetros de fibra óptica para comunicar los diferentes edificios e instalaciones.
Esta red constituye la infraestructura sobre la que funcionarán los sensores y dispositivos instalados y, según los datos facilitados, tendrá capacidad para gestionar entre 4.000 y 6.000 paquetes de datos por minuto.
La modernización incluye también mejoras en el control de los accesos y del tráfico interior, especialmente para los vehículos destinados al transporte de animales, con el propósito de agilizar las operaciones de carga y descarga.
LED, placas solares y pantallas 4K
El proyecto incorpora además elementos que ya son habituales en procesos de modernización energética de edificios e instalaciones públicas.
Entre ellos figura la sustitución o implantación de iluminación LED inteligente, capaz de modificar su funcionamiento dependiendo de la presencia de personas, la cantidad de luz natural o los horarios de utilización.
También se ha instalado un sistema de generación solar fotovoltaica para autoconsumo.
Según las certificaciones energéticas aportadas dentro del proyecto PIREP, el conjunto de actuaciones permitirá conseguir un ahorro energético superior al 44%.
A todo ello se suman grandes pantallas LED y tótems interactivos con resolución 4K destinados a proporcionar información a visitantes y expositores.
Tecnología al servicio del ganado
La Diputación encuadra el proyecto dentro del concepto ‘Una Sola Salud’, una denominación que busca relacionar salud humana, bienestar animal y sostenibilidad ambiental. En la práctica, una de las utilidades más concretas de la inversión será disponer de información permanente sobre las condiciones existentes en los espacios donde permanece el ganado y automatizar aspectos como ventilación, agua o iluminación.
Queda por ver si estas prestaciones podrán tener una incidencia directa durante citas como Salamaq, cuando la concentración de animales, profesionales y visitantes multiplica la utilización del Recinto Ferial.
La cuestión estará ahora en comprobar hasta qué punto una inversión de casi dos millones de euros y presentada como una transformación tecnológica de primer nivel se traduce en mejoras perceptibles para agricultores, ganaderos, expositores y visitantes.
Porque, más allá de denominaciones como ‘Capa Tecnológica’, ‘Una Sola Salud’, sistemas inteligentes o inteligencia artificial, el resultado deberá medirse por cuestiones mucho más concretas: mejores condiciones para los animales, ahorro energético real, menos esperas, mejor funcionamiento de las instalaciones y una mayor utilidad del Recinto Ferial durante todo el año.





