La vigilancia de insectos que atacan a las coníferas o enfermedades como el chancro del castaño formará parte de las actuaciones previstas para proteger las masas forestales de Castilla y León, una iniciativa con especial interés para una provincia como Salamanca por la extensión y diversidad de sus espacios forestales.
Los montes de la provincia de Salamanca contarán durante los próximos años con nuevas actuaciones destinadas a anticiparse a uno de los problemas que pueden comprometer silenciosamente su conservación: las plagas y enfermedades forestales.
Un programa dotado con cerca de 1,4 millones de euros permitirá desarrollar hasta finales de 2029 trabajos de prevención, vigilancia, diagnóstico y tratamiento en las masas forestales de Castilla y León, unas actuaciones que también podrán desarrollarse en los espacios forestales salmantinos.
El objetivo es detectar cuanto antes la aparición de organismos y enfermedades capaces de debilitar los árboles y evitar que los problemas se extiendan hasta provocar daños de mayor importancia.
Vigilancia sobre el terreno en los montes
El programa contempla inspecciones periódicas, tratamientos selvícolas y fitosanitarios y la instalación de trampas para controlar diferentes amenazas.
Entre ellas aparece el seguimiento de los insectos perforadores de coníferas, capaces de afectar especialmente a ejemplares debilitados, así como el control del chancro del castaño y de otros agentes perjudiciales para la vegetación.
Esta última enfermedad adquiere especial interés en zonas de Salamanca donde el castaño forma parte del paisaje y de la actividad tradicional de numerosos municipios.
A la vigilancia sobre el terreno se sumará el trabajo de laboratorio. Las muestras vegetales o de posibles organismos patógenos podrán ser procesadas y analizadas para determinar qué está afectando a los árboles y establecer las medidas necesarias.
Prevenir antes de que el monte enferme
La filosofía del programa pasa precisamente por adelantarse al problema. Además de intervenir cuando se detecten enfermedades o plagas, se pretende conocer mejor la evolución sanitaria de los bosques y aumentar su capacidad para resistir situaciones adversas.
Los trabajos permitirán recopilar información, realizar estudios y elaborar informes con los que evaluar el estado de las masas forestales y decidir las actuaciones más adecuadas en cada caso.
En una provincia con importantes superficies forestales y espacios naturales como Salamanca, mantener unos montes sanos también significa proteger paisaje, biodiversidad y recursos vinculados al medio rural.
El programa se prolongará hasta finales de 2029 y contará con una inversión cercana a los 1,4 millones de euros, cofinanciada a través del Plan Estratégico de la PAC 2023-2027.


