Educación y Plena Inclusión Castilla y León estudian nuevas fórmulas para mejorar la atención de los estudiantes con discapacidad intelectual o del desarrollo.
Que un alumno pueda aprender, participar y sentirse parte de su colegio con independencia de sus necesidades. Con ese objetivo, la Consejería de Educación y Plena Inclusión Castilla y León quieren reforzar su colaboración para avanzar hacia centros educativos más inclusivos y accesibles.
Representantes de ambas partes han mantenido este jueves un encuentro en el que han puesto sobre la mesa algunas de las dificultades que afectan directamente al día a día de los estudiantes con discapacidad intelectual o del desarrollo y de sus familias.
Entre las prioridades están la eliminación de barreras para el aprendizaje y la participación, la accesibilidad de los centros, los apoyos educativos especializados y una mayor formación del profesorado.
Las familias también ocupan un lugar destacado. La colaboración desarrollada hasta ahora incluye iniciativas como el Programa de Respiro Escolar y ayudas para financiar el transporte adaptado de alumnos con pluridiscapacidad y movilidad reducida en centros concertados de educación especial.
Educación y Plena Inclusión colaboran desde hace años en formación de profesionales, sensibilización y atención a la diversidad. Ahora pretenden explorar nuevas vías que permitan seguir avanzando hacia un objetivo sencillo de formular, pero decisivo para muchas familias: que las necesidades de cada alumno no se conviertan en una barrera para su educación.





