Cabrerizos ha vivido este mediodía uno de los momentos claves de sus Fiestas del Señor: la paella popular, que se ha convertido en una tradición que no puede faltar. Su elaboración se ha convertido en un ritual en torno a la gran paellera, que este año ha coordinado el cocinero Fernando Pérez, que ha ayudado a los vecinos, colaboradores y voluntarios en el cocinado y el posterior reparto.
Mientras el cocinado estaba en marcha, el parque de la Cruz se ha llenado de mesas bajo la sombra de los árboles para disfrutar de la comida festiva que ha reunido a más de 3.000 vecinos y amigos de Cabrerizos que han querido compartir este día de fiesta.
Los comensales han formado largas filas para recoger su ración, algunos en plato y otros en cazuelas para toda la familia y amigos que esperaban sentados a la sombra listos para que la comida llegara a la mesa.
Una jornada que se convierte en un día de convivencia y solidaridad, ya que la recaudación obtenida se repartirá este año entre la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) y la Asociación Parkinson Salamanca.




