La asamblea comarca de Cruz Roja en Santa Marta de Tormes ha celebrado el Día Mundial de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja bajo el lema ‘Compromiso’. Su presidente, Javier Cembellín, ha presentado los datos de actividad del año 2025 que reflejan «compromiso, permanencia y acción al lado de quienes lo necesitan». En la celebración, también se ha leído el manifiesto junto al personal laboral, voluntariado y personas usuarias de la entidad.
Los datos arrojan que en 2025 Cruz Roja en Santa Marta de Tormes atendió a 596 personas diferentes, una cifra que mantiene el nivel de actividad y se sitúa en parámetros similares a 2024 (615 personas), poniendo el foco en que la acción de Cruz Roja se sostiene gracias a la suma de esfuerzos de voluntariado y personal laboral, y al apoyo de la sociedad, de personas socias y donantes, así como de instituciones y empresas.
Destacan el trabajo realizado con infancia y juventud, que concentra la mitad de la intervención de la asamblea: 54 niños y niñas y 252 jóvenes atendidos el pasado año. Cruz Roja desarrolla el programa de éxito escolar en Santa Marta de Tormes y en El Encinar con apoyo de la Diputación, además del programa de Educación de calle en Santa Marta de Tormes, impulsado con el apoyo del Ayuntamiento. Estas iniciativas buscan acompañar trayectorias educativas, ofrecer espacios saludables de socialización y reforzar oportunidades para que niños, niñas y jóvenes crezcan en entornos protectores.
También ha quedado reflejado el acompañamiento a personas mayores, con un incremento del 27%: el pasado año se dio atención a 89 personas mayores y 46 con problemas de salud a través de actividades de envejecimiento activo, lucha contra la soledad no deseada y acciones complementarias culturales y de salud, tanto en Santa Marta de Tormes como en Carbajosa de la Sagrada. Asimismo, la actividad se complementó con intervención social a 145 personas en extrema vulnerabilidad, junto con el impulso a oportunidades laborales mediante acciones y orientación para 27 personas. Estas líneas de trabajo permiten abordar necesidades urgentes, reducir brechas de desigualdad y favorecer itinerarios de inclusión y autonomía personal.
Otra parte importante es la la fuerza del voluntariado que en la comarca en 2025 alcanzó las 125 personas que dedicaron su tiempo a mejorar la vida de los demás. A este compromiso se suma el respaldo de 843 personas socias y empresas socias, cuya solidaridad ayuda a sostener y ampliar la respuesta humanitaria.
