La Plataforma Ciudadana Cuidamos Villamayor continúa en su lucha por la defensa de la salud y la calidad de vida de los vecinos del municipio, la comarca y de Salamanca, ante la previsión de la planta de biometano que se pretende instalar en Doñinos de Salamanca, pero que estará situada a menos de 1,5 km de las viviendas de Villamayor, «incumpliendo la normativa y poniendo en riesgo directo la salud, la calidad de vida y el patrimonio de nuestros pueblos», aseguran desde la plataforma.
Por ello, ha comenzado con la recogida de alegaciones contra esta nueva planta, que se suma a los proyectos de este tipo que se quieren implantar en el entorno y «que crecen sin control», como es el caso de Castellanos de Villiquera, Machacón, Cantaracillo o Babilafuente, entre otros. Lo que dejará a Villamayor rodeada de estas plantas, ya que la de Doñinos afectará de lleno a la zona de Vega de Salamanca y Villamayor, así como a los barrios salmantinos de Tejares, Huerta Otea y Salas Bajas, mientras que la de Castellanos de Villiquera perjudicará directamente a los vecinos de las urbanizaciones Los Almendros, Los Páramos y El Pajarón. Por lo que representantes de la plataforma y vecinos participaron el pasado sábado en la manifestación convocada en Castellanos de Villiquera para mostrar su rechazo y oposición a la futura planta de biogás que se está tramitando.
Unas instalaciones «contaminantes», de las que Doñinos se está convirtiendo «en un polo de concentración de estas infraestructuras, algo que los fondos especulativos denominan sin pudor ‘zonas o tierras de sacrificio’, es decir, lugares donde se acumulan impactos porque se considera que sus vecinos pueden soportarlos», denuncia Cuidamos Villamayor.
En concreto, la planta de biometano proyectada en Doñinos y que afectará directamente a los vecinos de Villamayor «más de los que ya tenemos», que desde hace décadas, y más en los últimos años, soportan los problemas de olores y efectos negativos de la fábrica de grasas, implicaría hasta 70 camiones diarios de residuos orgánicos, con graves consecuencias para los ciudadanos y el medio ambiente, fundamentalmente el aumento del ruido, las emisiones y los riesgos para la población con olores nauseabundos que impedirán disfrutar del entorno natural; además de la degradación de los suelos y los acuíferos y del río, por la ingente cantidad de agua que se proyecta utilizar; el deterioro de las carreteras y servicios públicos; y la pérdida del valor patrimonial de las viviendas y del paisaje del entorno, lo que aumenta la preocupación e indignación de la plataforma que cuenta con el respaldo de los vecinos de la localidad y de pueblos de alrededor afectados ya por los problemas de olores.
En este sentido, Cuidamos Villamayor también quiere alertar sobre el uso que puede tener la futura circunvalación de Villamayor «para dar servicio a un negocio privado» y vaticina que si finalmente se ubica este planta de biometano «hipotecará el desarrollo ordenado y residencial del municipio».
La plataforma ofrece la posibilidad de descargar el escrito de alegaciones a través de su página web www.cuidamosvillamayor.es o de forma presencial, por las tardes, de 18:00 a 20:00 horas en el local del programa Ciudad de los Niños de Villamayor.





