Protección Civil prevé que la inestabilidad alcance su mayor intensidad este sábado y recomienda evitar desplazamientos innecesarios, zonas inundables y espacios expuestos al aparato eléctrico.
La Agencia de Protección Civil y Emergencias mantiene activada la alerta por lluvias y tormentas en las nueve provincias de Castilla y León. La decisión responde al aumento de la inestabilidad atmosférica y a la posibilidad de que se produzcan fenómenos meteorológicos adversos.
Según la información publicada por la Junta, la situación tenderá a intensificarse durante este sábado. Los chubascos y las tormentas pueden afectar especialmente a la Cordillera Cantábrica, el Sistema Ibérico y distintas zonas de la meseta, con precipitaciones intensas en periodos cortos, fuertes rachas de viento y granizo puntual.
La previsión apunta a una disminución progresiva de la inestabilidad a partir del domingo 16 de agosto. Aun así, no se descarta la aparición de chubascos y tormentas aisladas durante las horas de mayor calentamiento. La evolución del episodio determinará cuándo se desactiva la alerta.
La Junta mantiene un seguimiento permanente a través del Centro Coordinador de Emergencias de Protección Civil.




