El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha jurado las obligaciones de su cargo como presidente, como lealtad al Rey y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado y el Estatuto de Autonomía de Castilla y León como norma institucional básico de Castilla y León así como mantener en secreto las deliberaciones del Consejo de Gobierno.
Fernández Mañueco ha pronunciado un discurso de 13 minutos en el que ha asumido la presidencia de la institución regional por tercera vez. Un día «enormemente feliz para mí», agradeciendo a los que lo han hecho posible, «especialmente a mi mujer y mis hijas como soporte vital». Fernández Mañueco también ha tenido palabras de agradecimiento para Mariano Rajoy, presente en la sesión, al que ha considerado «un ejemplo de inteligencia política, sabiduría y saber hacer en momentos difíciles para España», así como a los presidentes Juan Vicente Herrera y Juan José Lucas a los que ha considerado «mis maestros».
El presidente regional ha realizado una promesa de trabajo en coalición entre el Partido Popular y VOX para afrontar la apasionante tarea de afrontar en los próximos cuatro años, sabiendo que los castellanos y leoneses son la mayor riqueza de la tierra. Recuerdos también para las madres Carmelitas del convento de la Encarnación de Ávila y la cruz que le regalaron y que ha portado en la toma de posesión.
Nueva etapa que asume «con ilusión y responsabilidad que ha sido valorado por los ciudadanos para resolver sus problemas» y llevar a cabo «desde los valores que asumo». Trabajo para los jóvenes, mayores, empresarios y emprendedores, autónomos, agricultores y ganaderos, a los trabajadores de los todos los sectores que hace prosperar esta tierra y a cada uno de los servidores públicos que mejoran la calidad de vida.









