El proyecto ‘Conectando generaciones: red comunitaria contra la soledad en Santa Marta’, puesto en marcha por la Universidad de Salamanca en colaboración con el Ayuntamiento santamartino, ha llegado a su fin y la principal conclusión obtenida es que la apuesta que está realizando el Consistorio por la cultura y el arte en el municipio minimiza el problema de la soledad no deseada entre los mayores.
El alcalde del municipio, David Mingo, acompañado de la concejala del área, Mari Cruz Gacho, arroparon a los participantes en el cierre de un proyecto que ha unido a alumnos de Criminología con el colectivo de mayores de Santa Marta, que tuvo lugar ayer en el Edificio Sociocultural.
Durante la presentación de los resultados del proyecto, el primer edil quiso dar la bienvenida a los jóvenes y recordarles que “esta iniciativa es una oportunidad única de aprovechar toda la sabiduría de nuestros mayores. La sociedad y el modelo de vida han variado y las personas mayores tienen más complicado permanecer en casa, aunque la soledad no solo afecta a este colectivo, sino que también hay jóvenes aislados”. David Mingo quiso agradecer a todos los participantes en el proyecto —alumnos, Universidad y la profesora Eva Picado—, “que hayan puesto en marcha este programa para detectar y combatir la soledad en Santa Marta”.
Los alumnos han trabajado a lo largo de estos meses con 107 personas mayores de en torno a 72 años, muchos de ellos jubilados y mayoritariamente mujeres.
Las actividades intergeneracionales que se han realizado durante este proyecto y las investigaciones que han realizado los alumnos han derivado, a grandes rasgos, en las siguientes conclusiones:
- Casi una de cada tres de las personas objeto del estudio vive sola aunque, en la mayoría de los casos, desean seguir haciéndolo, aunque con la edad, aumenta la sensación de soledad no deseada.
- Tanto las mujeres como las personas con menor nivel educativo y menos recursos presentan una mayor vulnerabilidad emocional frente a la soledad.
- También presentan mayor vulnerabilidad las personas con dependencia o limitaciones físicas, así como aquellas que han perdido a su pareja o no tienen contacto con sus familiares.
Tras analizar las actividades que pueden ayudar a combatir la soledad no deseada, los alumnos de Criminología han hecho un hallazgo muy importante en Santa Marta que la investigación nacional o internacional no ha recogido nunca: las visitas a los museos. El proyecto evidencia que en Santa Marta la apuesta tan importante del arte y los museos tiene un impacto muy positivo para combatir la soledad no deseada. Aunque sería necesario profundizar en el tema, es un resultado emergente muy positivo para la investigación.

Una vez analizados estos resultados, y también en el marco de este proyecto, los alumnos han presentado el plan de sensibilización elaborado compuesto por diferentes iniciativas dirigidas a concienciar a la población sobre el problema de la soledad no deseada como el podcast titulado ‘Ecos de Soledad’, un decálogo de sensibilización y una campaña dirigida tanto a la población de Santa Marta como al alumnado de la Universidad de Salamanca, centrada en ofrecer pautas y herramientas para identificar y ayudar a personas que puedan estar sufriendo soledad no deseada.
Por otro lado, y a partir de la investigación realizada, se ha diseñado un protocolo de detección de la soledad no deseada dirigido a agentes sociales, instituciones y ciudadanía en general.
A partir de las entrevistas realizadas por el alumnado a distintos agentes sociales y profesionales del municipio, se ha elaborado un protocolo de derivación y un catálogo de servicios que recoge los recursos disponibles en Santa Marta. El objetivo es facilitar que la ciudadanía pueda orientar y acompañar a las personas que sufren soledad no deseada hacia los recursos institucionales y comunitarios existentes en el municipio.




