La renovación incorpora nuevos espacios visitables, recursos audiovisuales inmersivos y permite acceder por primera vez a la zona situada bajo las cubiertas del conjunto catedralicio.
Salamanca suma nuevos argumentos para descubrir sus catedrales desde una perspectiva diferente. La renovación del recorrido de Ieronimus ha permitido incorporar nuevos espacios a la visita y, sobre todo, abrir al público uno de los rincones menos conocidos del conjunto monumental: el espacio situado bajo las cubiertas de las catedrales.
La actuación amplía así una experiencia que ya se había convertido en una de las formas más singulares de contemplar Salamanca. El recorrido permite adentrarse en las torres de la Catedral, acercarse a su arquitectura y disfrutar de algunas de las panorámicas más reconocibles del casco histórico.
Ahora, la visita incorpora nuevos espacios visitables, recursos expositivos y propuestas audiovisuales inmersivas, con la intención de ofrecer una experiencia más completa al visitante. La principal curiosidad se encuentra precisamente en la apertura del espacio bajocubierta, hasta ahora fuera del recorrido público y que permite descubrir una zona prácticamente desconocida del conjunto catedralicio.
Una inversión de 3,5 millones vinculada al turismo en Salamanca
La renovación de Ieronimus forma parte del Plan de Sostenibilidad Turística de Salamanca, dotado con 3,5 millones de euros procedentes del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
La intervención busca aprovechar uno de los grandes atractivos turísticos de Salamanca para incorporar nuevas experiencias relacionadas con el patrimonio, la tecnología y la divulgación de la historia de las catedrales.
Este miércoles el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, ha conocido el resultado de los trabajos durante una visita a Salamanca, aunque el verdadero protagonista para vecinos y turistas es el nuevo recorrido que se abre dentro de uno de los monumentos más visitados de la ciudad.
La Fonda Veracruz recupera también una nueva vida
La transformación turística alcanza además otro edificio singular de Salamanca. Dentro del mismo plan se ha actuado en la Fonda Veracruz, un inmueble del siglo XIX que ha sido recuperado y adaptado para funcionar como centro de acogida, información y dinamización cultural.
Dos actuaciones que incorporan nuevos espacios al patrimonio visitable de Salamanca y que permiten mirar de otra manera lugares históricos de la ciudad: desde las entrañas y cubiertas de sus catedrales hasta la recuperación de un edificio decimonónico como la Fonda Veracruz.
