Castilla y León destina 30.000 euros a reforzar el asesoramiento y acompañamiento de quienes vuelven después de haber vivido en el extranjero y necesitan reconstruir aquí su vida laboral y social
Marcharse no siempre es fácil. Volver tampoco. Después de años construyendo una vida lejos de casa, regresar a Castilla y León puede significar reencontrarse con la familia y recuperar las raíces, pero también enfrentarse de nuevo a la búsqueda de empleo, los trámites y la necesidad de encontrar un lugar en el que comenzar otra etapa.
Para hacer ese camino un poco más sencillo, la Junta de Castilla y León destinará 30.000 euros a apoyar los servicios que atienden a los emigrantes retornados y a sus familias.
La ayuda permitirá a la Asociación de Emigrantes Retornados de Castilla y León (AERCYL) reforzar sus servicios de información, asesoramiento y acompañamiento para las personas que deciden regresar a la Comunidad después de haber desarrollado parte de su trayectoria vital en otros países.
Ayudar a reconstruir una vida
Detrás del concepto administrativo de «emigrante retornado» hay historias muy diferentes. Son castellanos y leoneses que se marcharon, principalmente a países europeos y de Hispanoamérica, y que en algún momento deciden emprender el camino de vuelta.
El objetivo es que, cuando lo hagan, no tengan que afrontar solos las dificultades del retorno.
AERCYL presta orientación ante las necesidades que aparecen durante este proceso y trabaja para favorecer la integración laboral y social de quienes regresan. También desarrolla actividades asistenciales, culturales y de ocio y ofrece apoyo a sus familias.
Porque volver no consiste únicamente en cambiar de país. Para muchas personas supone buscar trabajo otra vez, recuperar vínculos, adaptarse a una realidad diferente a la que dejaron y encontrar motivos para quedarse.
Una oportunidad para volver a echar raíces
La subvención forma parte del IV Plan Estratégico de la Ciudadanía Castellana y Leonesa en el Exterior 2025-2028 y busca reforzar precisamente esa red de acompañamiento.
AERCYL desarrolla su actividad en toda Castilla y León y está integrada por personas que conocen de primera mano lo que significa emigrar y regresar.
Los 30.000 euros servirán así para mantener una puerta abierta a quienes deciden volver. Una ayuda económica modesta en cifras, pero destinada a una cuestión mucho más personal: facilitar que quienes un día se marcharon encuentren una oportunidad para empezar de nuevo y echar raíces otra vez en su tierra.
