La segunda tarde de capea y desencierro en Carbajosa ha puesto el fin de los festejos taurinos de estas fiestas.
Los jóvenes han vuelto a saltar a la arena para divertirse y hacer sus cortes, quiebros y saltos a las vaquillas sin incidentes graves, salvo algún revolcón y sustos ante el embiste de las vacas, que han desatado la emoción y sobresalto de los aficionados que han llenado las gradas un día más.
Tras la capea ha tenido lugar el segundo desencierro, que ha soltado a las vaquillas por el recorrido entre las talanqueras repletas de público que no ha querido perderse la que era una de las principales novedades de esta edición festiva y que ha cerrado con éxito su reestreno después de años sin que hubiera encierros en Carbajosa.
