El Ayuntamiento de Carbajosa de la Sagrada incorporará durante las fiestas de San Roque pulseras para la detección de determinadas sustancias en bebidas, una nueva medida con la que el Consistorio refuerza la prevención frente a posibles casos de sumisión química y amplía los recursos de seguridad puestos a disposición de los vecinos y visitantes durante las celebraciones.
La iniciativa está especialmente orientada a los espacios y momentos de ocio nocturno y busca ofrecer una herramienta sencilla y accesible ante cualquier sospecha de que una bebida haya podido ser manipulada. Su incorporación forma parte de la apuesta municipal por unas fiestas en las que diversión y convivencia vayan acompañadas también de información, prevención y seguridad.
El alcalde de Carbajosa, Pedro Samuel Martín, ha destacado que “queremos que San Roque sea sinónimo de diversión y convivencia, pero también de seguridad. Incorporamos esta herramienta desde la prevención, para que cualquier persona que en un momento determinado tenga una duda sobre su bebida sepa que dispone de un recurso más y que puede pedir ayuda”.
Las pulseras funcionan mediante sensores químicos incorporados en su superficie. Su utilización se basa en mojar ligeramente un dedo en la bebida y depositar una gota sobre la zona reactiva para comprobar si se produce un cambio de color.

El dispositivo cuenta con un sistema dual de detección. Uno de los sensores está destinado a identificar la presencia de GHB, conocido como éxtasis líquido, mientras que el segundo reacciona ante determinados compuestos del grupo de las aminas, presentes en diferentes sustancias psicoactivas.
En caso de reacción, la propia pulsera ofrece una alerta visual. El detector de GHB pasa del naranja a una tonalidad verde oscura o azulada, mientras que el sensor de aminas cambia del amarillo al rojo.
Las pulseras pueden emplearse con diferentes bebidas habituales en entornos de ocio, entre ellas combinados, cerveza, vino, licores, refrescos o zumos. Además, permiten realizar varias comprobaciones mientras permanezcan zonas de test disponibles y el reactivo mantenga su funcionalidad.
El Ayuntamiento ha planteado esta medida desde un criterio de prevención y utilización responsable. Por este motivo, las pulseras no se repartirán de forma indiscriminada, sino que estarán disponibles para aquellas personas que quieran tener una ante una situación que les genere dudas o consideren que pueden necesitarla durante las fiestas.
Para facilitar el acceso al dispositivo, quienes deseen solicitar una pulsera podrán dirigirse a los agentes de la Policía Local, personal del Ayuntamiento, puntos violetas, vigilantes de seguridad, efectivos de Protección Civil y también a las barras de los establecimientos de hostelería, donde estarán disponibles hasta fin de existencias de las 2.000 que se van a incorporar a estas fiestas.
De esta manera, el dispositivo se integra dentro de los recursos preventivos desplegados durante San Roque y permanece accesible en distintos puntos y a través de los profesionales que trabajan durante las celebraciones, sin convertir la iniciativa en un reparto generalizado de pulseras.
Por su parte, la concejala de Fiestas, Alba Hernández, ha incidido en que “preparar unas fiestas no consiste únicamente en diseñar un programa de actividades, también implica pensar en cómo se van a vivir y poner todos los medios que estén a nuestro alcance para que se disfruten con tranquilidad”. En este sentido, ha añadido que “ojalá terminemos San Roque con todas las pulseras sin haber tenido que utilizarse, pero si una sola persona tiene una sospecha, queremos que sepa que dispone de esta herramienta y que puede solicitarla”.
El Ayuntamiento quiere incidir especialmente en el carácter preventivo de esta iniciativa. Las pulseras no están concebidas para comprobar sistemáticamente cada consumición ni para generar desconfianza hacia los establecimientos hosteleros, sino para disponer de una herramienta adicional cuando exista una situación que pueda generar dudas.
Haber perdido de vista una copa, advertir que otra persona ha podido tener acceso a ella o detectar cualquier circunstancia que haga sospechar de una posible manipulación son algunos de los supuestos en los que puede recurrirse a este sistema.
Ante cualquier sospecha de manipulación de una bebida, se recomienda no continuar consumiéndola, permanecer acompañado y comunicar inmediatamente la situación a la Policía Local, Guardia Civil o a los servicios de seguridad.
El objetivo del Ayuntamiento es que San Roque vuelva a ser un espacio de encuentro, convivencia y diversión para todos, reafirmando que la mejor noticia será que las fiestas concluyan sin que ninguna de estas pulseras haya tenido que utilizarse ante una situación de riesgo.