El auditorio Enrique de Sena ha acogido la celebración del Día Internacional de la Mujer homenajeando a 21 vecinas en la novena edición de la gala ‘Con nombre de mujer’. Una gala que, de nuevo, ha sido presentada una vez más por los integrantes de MDM Producciones que han puesto la nota cómica a la velada. La gala ha contado también con la actuación sorpresa de Hugo Fraile, que ha llevado hasta el auditorio su original versión del baile flamenco.
Como cada año, los premios se han distribuido en cuatro categorías según el tipo de vinculación de cada galardonada con Santa Marta. Así, en la primera categoría, ‘Arraigo’, se ha homenajeado a Conchi Ruano, Isabel Mata, Dolores García, Amalia Valiente y Emilia García.
Conchi Ruano de 69 años, lleva toda la vida viviendo en Santa Marta porque le encanta la localidad. Durante 20 años, se ha dedicado a trabajar en lo que era “Ediciones Anaya”, ahora jubilada, le gustan los bailes tradicionales, aunque su gran pasión en esta vida es andar. Está muy agradecida de que le den este premio y se lo quiere dedicar especialmente a su madre que falleció el día de Navidad y que también lo recibió hace años.
Isabel Mata de 68 años, es una extremeña que llegó a tierras charras hace 47 años. Aquí conoció a su marido y aquí nacieron sus tres hijos. Aunque trabajó algunos meses en el sector cárnico y cuatro años en una clínica podológica, su verdadera dedicación se vio en Embutidos Reyes, donde pasó 18 años de su vida. También colabora en galas benéficas para apoyar a personas con enfermedades raras ya que le satisface profundamente poder ayudar y aportar su granito de arena.
Dolores García, de 68 años, es de Mérida aunque lleva en Santa Marta de Tormes 58 años. Es una persona muy activa que disfruta del gimnasio, la natación y cualquier actividad que le permita mantenerse en forma. Ha compaginado la crianza de sus cuatro hijos con trabajos de todo tipo, adaptándose siempre a lo que saliese, sacando adelante a su familia con esfuerzo, constancia y una gran capacidad para salir adelante en cualquier situación.
Amalia Valiente de 72 años, tiene 5 hijos y 7 nietos. Llegó a Santa Marta en 1982 y ya no quiere marcharse de aquí. Se ha dedicado plenamente al cuidado de su familia creando un entorno familiar estable, afectuoso y lleno de apoyo. Hace años formó parte activa de la parroquia, donde participaba en excursiones y acampadas que marcaron una etapa muy especial de su vida. Además fue catequista de niños e impartió cursos matrimoniales.
Emilia García, de 88 años, lleva 70 años viviendo en Santa Marta. Antes de casarse aprendió a coser, una habilidad que le permitió desarrollar su creatividad y que a día de hoy la sigue llevando a cabo. Sin embargo, su vida tomó un nuevo rumbo cuando se casó y nacieron sus tres hijos ya que decidió entregarse por completo a su familia, dedicando su tiempo y su energía a la crianza de sus hijos y al cuidado de su hogar. Aunque hoy sus hijos ya son independientes y han formado su propio camino, ella continúa viviendo por y para ellos.
En la categoría ‘Empresarias’ el Ayuntamiento de Santa Marta premió a María Matías, Blanca González, Layla González, Susana Flores y María José Pascual.
María Matías, de 35 años, lleva viviendo 26 años en la localidad de Santa Marta donde decidió buscar una mejor calidad de vida. Hace cinco años montó su propia peluquería, llamada M de María, donde trabaja junto a una compañera. Dio el paso de abrir su propia peluquería con la ilusión de emprender de manera independiente, ya que desde pequeña soñó con ser peluquera. Le encanta ver cómo cada persona descubre su esencia y su lema es: “Persigue tus sueños, ellos son el camino”.
Blanca González, de 35 años, estudió fisioterapia, que siempre fue su gran vocación. Decidió emprender gracias al apoyo de su familia y desde el 2013, se atrevió y creó en Santa Marta la clínica con su mismo nombre. Es una gran especialista en Terapia Manual, Pilates y Escuela de Espalda. Afirma que poder ayudar a una persona en su dolor y sus problemas de salud es una de las mayores satisfacciones de su profesión, y que la cercanía y el apoyo de sus pacientes le dan sentido a su trabajo diario.
Layla González, de 32 años, estudió odontología y se especializó en estética dental, ya que siempre se ha sentido conectada con el área de la salud y con la higiene bucodental. Lleva viviendo en Santa Marta desde el 2020, y en 2023 creó la Clínica Dental ESSE que es la única clínica de la localidad en ofrecer esta serie de servicios. Con ella trabajan 7 mujeres de la localidad que forman un gran equipo. Se considera una mujer con metas claras y bien definidas, comprometida con crear un entorno en el que tanto su equipo como las personas con las que trabaja se sientan valoradas y felices.
Susana Flores, de 49 años, lleva viviendo toda la vida en Santa Marta. Los primeros años se dedicó a cuidar de sus hijos, pero cuando crecieron, se unió con su marido en una empresa de servicios de limpieza llamada ‘Limpiezas Javier’. Más tarde crearon una sociedad y actualmente trabajan aproximadamente 20 personas más. Este premio lo agradece especialmente a su marido, pues sin su apoyo no habría sido posible alcanzar este logro ya que, aunque ella forme parte del negocio, fue él quien lo fundó. Además, también le quiere dedicar este premio a su hijo, que hoy cumple18 años.
María José Pascual, salmantina de 41 años, lleva viviendo en Santa Marta de Tormes 10 años. Hace un año decidió dar un paso valiente y emprender su propio proyecto: el bar- restaurante “17 Tapas”. Aunque reconoce que la hostelería es un sector exigente y de mucho sacrificio, el esfuerzo, la dedicación y el compromiso, tanto de sus trabajadores como el suyo propio, están empezando a dar sus frutos. De cara al futuro, aspira a que el bar siga evolucionando y que pueda ser suficientemente grande como para poder dar más empleo a más gente.
En la categoría ‘Profesionales‘ se han seleccionado como premiadas a Nati Vicente, Edid Díez, Marta Sánchez, María del Carmen Moreno y Adoración Rodríguez.
Nati Vicente, de 63 años, vive en Santa Marta desde 1988. Empezó como peluquera pero decidió seguir por el mundo de la estética y el cuidado personal. En el año 2012 montó el centro de ‘Estética Nati Vicente’, siendo un verdadero refugio dedicado a la belleza y al bienestar. Desea seguir entregándose a esta labor durante toda su vida y, al jubilarse, disfrutar de Santa Marta de Tormes.
Edid Diez, de 63 años, lleva en la localidad desde 1989. Fue la pionera en montar un quiosco a finales de 1993 que se llamaba ‘Maturano’ e incluso hubo un equipo de fútbol que llevó su nombre. Más tarde, decidió emprender junto a su marido y abrir una frutería. Por motivos de salud, ya no pueden continuar con ello, pero siempre conservará un profundo agradecimiento a su marido por su apoyo constante, su esfuerzo conjunto y la compañía en cada paso de esta etapa de sus vidas. Sin él, no habría llegado tan lejos porque juntos hacen un tándem perfecto.
Marta Sánchez, de 46 años, lleva trabajando en el colegio Martín Gaite 12 años, donde ha sido profesora de inglés durante 11 años. Este curso académico ha asumido la dirección del centro educativo y considera esta nueva etapa como un reto en su vida profesional, un paso más en su trayectoria. Actualmente tiene objetivos muy claros para impulsar el crecimiento de su colegio: convertirlo en un centro de referencia en bilingüismo, fortalecer su carácter familiar, integrar las nuevas tecnologías como herramienta de aprendizaje y seguir avanzando sin perder ese espíritu cercano que lo caracteriza.
María del Carmen Moreno, Maika, de 53 años, lleva 34 años centrada en el mundo de la hostelería. Es una mujer emprendedora que actualmente vive en Santa Marta, aunque de marzo a octubre trabaja en Cullera (Valencia) en dos restaurantes con mucho reconocimiento: ‘Bariloche’ y ‘Poseidón’. Disfruta de su trabajo en la Comunidad Valenciana, pero siente una gran nostalgia por Santa Marta, su tierra, donde siempre se siente plenamente a gusto.
Adoración Rodríguez o Dori, de 78 años, llegó a Santa Marta hace cuarenta años. Decidió, junto a su marido, montar ‘Supermercados Valdelagua’ y, aunque ahora esté jubilada, estuvo trabajando allí junto a sus hijos 20 años. En aquella época, era uno de los supermercados más grandes de la zona, donde vendía productos muy exclusivos y difíciles de encontrar en otros comercios.
En la categoría de ‘Labor Social‘ se premió a Carolina Gallo, Nadia Rodríguez y Carmen Grande, Mila González, María Josefa Martínez y Carmen Cabrera.
Carolina Gallo, de 42 años, nació en Burgos pero lleva 6 años la localidad. Es una madre luchadora que ha decidido dedicar su vida plenamente a la crianza y el cuidado de su hijo Javi, un niño de 6 años que padece una enfermedad rara conocida como Piel de mariposa. Su día a día gira en torno a él, enfrentando cada reto con una fortaleza admirable y un amor incondicional. Javi es un niño increíblemente valiente, que afronta cada cura, cada dificultad y cada pequeño obstáculo con una sonrisa y una fortaleza que asombran. A través de las redes sociales comparten información y también piden ayuda y colaboración para poder seguir ofreciendo apoyo, visibilidad y atención.
Carmen Grande y Nadia Rodríguez, representan a la Colonia Felina de Santa Marta, que lleva a cabo una gran labor en favor del bienestar y la protección de los gatos. Actualmente, están trabajando con 19 colonias felinas, 16 que se coordinan dentro de un grupo, donde colaboran entre ellas siempre que haga falta, y el resto que son independientes. La asociación se mantiene gracias a la aportación económica de cada una de sus integrantes.
Mila González, de 52 años, lleva desde 2018 la Asociación Corazones Guerreros, junto con otras cuatro madres que se centra en apoyar a niños con problemas de corazón y colaborar en su rehabilitación cardíaca en el hospital de Salamanca. Además, atienden a las necesidades psicosociales de las personas con cardiopatías congénitas y sus familias, y promocionan espacios de reflexión y apoyo mutuo. Corazones Guerreros es una asociación pequeña, con unos 30 miembros que además, organiza talleres y colaboran con la asociación Menudos Corazones de Madrid, que hace de puente para conectar a las familias y ofrecerles ayuda adicional.
María Josefa Martínez, de 49 años, lleva viviendo 13 años en Santa Marta. Hace 4 años quedó vacante el puesto de presidenta del AMPA del colegio Miguel Hernández, al que asisten su hija de 10 años y su hijo de 7. Se dedica plenamente a la crianza de sus hijos y a la presidencia del AMPA y su papel es primordial ya que actúa como un verdadero puente entre las familias y el colegio. Por otra parte, participa activamente en la parroquia y colabora con el banco de alimentos, demostrando su compromiso y generosidad hacia quienes más lo necesitan.
Carmen Cabrera, de 69 años, lleva 28 años en la localidad de Santa Marta por motivos laborales. Trabajó en el Centro de Topas como educadora con personas con problemas de drogodependencia. Siempre ha sentido una gran devoción por los colectivos más vulnerables, y le satisface profundamente poder aportar su tiempo y esfuerzo para mejorar la vida de quienes más lo necesitan. Además, coordinó, junto con dos escritores de Salamanca, la recopilación de historias y vivencias de los internos, escritas por ellos mismos. También colabora en charlas, revistas, publicaciones y otras iniciativas culturales y es presidenta de Tierno Galván, una asociación cultural, desde donde impulsa actividades y proyectos que fomentan la cultura.




