Cientos de vecinos de Cabrerizos se han animado y a pesar del frío y el día desapacible, no han dudado en salir a la calle para participar en la Fiesta de la Matanza Tradicional.
La mañana de este sábado ha comenzado al ritmo de la música tradicional de los tamborileros y la degustación de vino dulce y personillas para todos los asistentes. Aperitivo que ha servido de bienvenida y para entrar en calor antes de iniciar la jornada matancera propiamente dicha.
El matancero de honor, Antonio Martín, ha sido el encargado de dar paso al ritual de la matanza. Tras la recepción del cerdo, de 183 kilos de peso, el equipo de matarifes ha comenzado con el chamuscado y el posterior despiece del animal, del que se aprovecha toda la carne que se pone a airear para subastar los productos entre los vecinos que desean pujar por alguna pieza para llevársela a casa y disfrutar de la calidad de la carne del cerdo ibérico.
Poco a poco, se han ido sumando más vecinos y familias que no han querido perderse esta tradición invernal típica de la provincia salmantina, y que han disfrutado de la programación festiva que ha continuado con la degustación de los 150 kilos de chichas preparadas para dar buen cuenta de la probadura de la matanza.
Mientras, los más pequeños también han pasado una mañana divertida jugando con Pepa Pig, uno de sus personajes favoritos, mientras los papás seguían los pasos de la matanza.
Además, esta tercera edición de la Matanza Tradicional de Cabrerizos tiene un sabor especial, ya que coincide con la celebración de las Fiestas de San Vicente del municipio, que ha continuado con el concurso de lanzamiento de boina y la comida con patatas meneás como plato principal, del que se han servido 180 raciones.
