El Ayuntamiento de Salamanca ha presentado hoy el proyecto de renaturalización del parque Würzburg, que tratará la próxima Comisión de Medio Ambiente para su aprobación con un presupuesto de licitación de 986.819,78 euros y un plazo de ejecución de cuatro meses.
Una de las señas de identidad de este proyecto de mejora del parque de Würzburg será un gran juego infantil con forma de rana de casi 7 metros de altura y de 170 metros cuadrados de planta, con capacidad para más de 200 menores.
La imagen está inspirada en el famoso anfibio de la fachada histórica de la Universidad de Salamanca, uno de los símbolos de la ciudad, este gran combi estará formado por paneles poligonales en tonos verdes. La elección de formas angulares y colores refuerza su visibilidad sobre la gran plataforma, convirtiéndolo en el punto de referencia de todo el parque.
Desde su boca emergerá a modo de lengua un tobogán tubular cerrado, desde ambos laterales salen dos toboganes abiertos más pequeños y en la parte trasera se incluyen cuerdas verticales e inclinadas bajo el abdomen fijadas al suelo, incorporando esferas y discos insertados a diferentes alturas.
En su interior cuenta con tres plataformas situadas a diferentes alturas con varios trepas inclinados como elementos de conexión. La barriga de la rana cuenta con diferentes presas de escalada en toda la superficie que hace que se pueda ir trepando a través de ella para acceder a puntos de conexión que llevan o bien a las diferentes plataforma o a las cestas colgantes que tiene en su interior. En total, el interior cuenta con 9 trepas inclinados, 3 cestas nido y 3 escaleras.
El elemento combina accesibilidad, estimulación sensorial y juego activo en un entorno seguro y atractivo para niñas y niños de diversas edades. Todo ello de acuerdo a la normativa de seguridad exigida en parques infantiles y con una base amortiguante de caucho de color verde y forma de nenúfar
Y es que en las inmediaciones se habilitará también una fuente de suelo de 180 metros cuadrados con 24 chorros y juegos de agua y luz, pensada para dinamizar el uso social del espacio y aportar frescor ambiental, contribuyendo por tanto a reducir la temperatura en verano.
Además, ocho nuevas pérgolas verdes cubrirán las zonas de bancos de hormigón que existen detrás del bar. Estas estructuras vegetales proporcionarán sombra natural, reduciendo el efecto ‘isla de calor’ y mejorando la habitabilidad en verano e invierno. Estarán formadas por vigas de madera natural en color castaño en las que se plantarán trepadoras.
Finalmente, a lo largo de todo el parque se instalarán 18 bancos y papeleras, así como 18 farolas con tecnología eficiente para favorecer el ahorro energético y seguir los criterios de respeto por el medio ambiente que actualmente proporcionan beneficios a la salud urbana y, por tanto, a la calidad de vida de los habitantes de la ciudad.





