La Diputación aporta 650.000 euros que permitirán a los municipios beneficiarios contratar a jóvenes universitarios mediante contratos formativos para la obtención de la práctica profesional, a jornada completa por un periodo de seis meses.
La Diputación de Salamanca, la Universidad de Salamanca (USAL) y la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA) se han unido para presentar la nueva edición del Plan de Empleo Juvenil Universitario (PEJU 2026), destinado a facilitar la primera experiencia profesional de jóvenes egresados de ambas instituciones académicas en municipios de la provincia con menos de 20.000 habitantes.
Una iniciativa que en estos cuatro años ha permitido la primera incorporación laboral de cerca de 300 licenciados de la USAL y de la que se benefician los ayuntamientos de la provincia que podrán optar a subvenciones para cofinanciar hasta el 75% de los costes salariales y de Seguridad Social, con un máximo de 15.000 euros por contrato.
El plazo de presentación de solicitudes será de 15 días hábiles a partir del día siguiente a la publicación del extracto de la convocatoria en el Boletín Oficial de la Provincia, y la tramitación se realizará de forma telemática a través de la Sede Electrónica de la Diputación de Salamanca.
Durante la presentación, el presidente provincial, Javier Iglesias, ha subrayado que este programa “es una apuesta clara por el empleo juvenil, por el talento y por el futuro de nuestros pueblos”, destacando que el objetivo principal es “ofrecer oportunidades reales a jóvenes altamente cualificados y, al mismo tiempo, reforzar los servicios que prestan los ayuntamientos de la provincia”.
Iglesias ha explicado que el PEJU 2026 cuenta con una dotación inicial de 650.000 euros, ampliable si existe disponibilidad presupuestaria, y permitirá a los municipios beneficiarios contratar a jóvenes universitarios mediante contratos formativos para la obtención de la práctica profesional, a jornada completa y por un periodo de seis meses.
“Queremos que nuestros jóvenes puedan empezar su carrera profesional sin tener que marcharse fuera, que encuentren en nuestros pueblos una oportunidad laboral y vital, y que ese talento contribuya también a fijar población en el medio rural”, ha señalado Iglesias, quien ha añadido que “invertir en empleo juvenil es invertir en cohesión territorial y en desarrollo para la provincia”.
Ejemplo de colaboración interinstitucional
Por su parte, el rector de la Universidad de Salamanca, Juan Manuel Corchado, ha destacado la importancia de la colaboración institucional entre la Diputación y la USAL, señalando que “este Plan de Empleo Juvenil Universitario es un ejemplo de cómo la cooperación entre administraciones y universidad se traduce en oportunidades reales para nuestros egresados”. Para Corchado este modelo ha demostrado su eficacia en las cuatro ediciones anteriores, en las que han participado, en los procesos selectivos, alrededor de un millar de titulados universitarios y se han formalizado 130 contratos.
Entre las titulaciones más demandadas en este programa destacan: Derecho, Administración y Dirección de Empresas, Economía, Turismo, Ciencias Ambientales, Ingeniería Agrícola, Informática, Arquitectura Técnica, Biología, Sociología, Trabajo Social y Magisterio, lo que demuestra que «el mundo rural ofrece salidas profesionales cualificadas y variadas, más allá de los itinerarios tradicionales”.
La Universidad de Salamanca participa activamente en el desarrollo de este plan a través del Servicio de Inserción Profesional, Prácticas y Empleo (SIPPE), que gestiona la convocatoria dirigida a los egresados, permitiendo que cada titulado pueda optar hasta a cinco puestos. Además, asume también la formación previa de los participantes, mediante un curso específico de 25 horas sobre procedimiento administrativo general en los ayuntamientos, con el objetivo de facilitar su integración y mejorar la calidad de su experiencia profesional.
Líneas estratégicas USAL
“El Plan de Empleo Juvenil Universitario sintetiza muchas de las líneas estratégicas en las que trabaja la Universidad de Salamanca: la empleabilidad, la transferencia de conocimiento, la innovación social y el compromiso con el territorio. Es un ejemplo claro de cómo la Universidad puede y debe actuar como motor de desarrollo, en colaboración con las administraciones públicas y otras instituciones académicas”, apostilló Corchado.
Asimismo, el rector de la Universidad Pontificia, Santiago García-Jalón, destacó que la institución académica participará activamente en la difusión de las ofertas y en el proceso de selección, garantizando los principios de igualdad, mérito y transparencia.




