Santa Marta cuenta desde hoy con un nuevo espacio museístico dedicado al reconocido escultor salmantino Agustín Casillas, fallecido en noviembre de 2016. La colaboración y disponibilidad de la familia con el Ayuntamiento han permitido hacer realidad la apertura de esta sala que sirve de homenaje al artista y también ampliar la oferta cultural en el municipio con un museo de escultura.
El nuevo museo espacio que han inaugurado esta mañana el alcalde de Santa Marta, David Mingo, acompañado del consejero de Cultura, Turismo y Deportes de la Junta de Castilla y León, Gonzalo Santonja; la viceconsejera de Acción Cultural, Mar Sancho; los hijos del artista, Antonio y Lidia Casillas; junto a miembros de la Corporación municipal y de distintos artistas y miembros de entidades culturales locales y de la provincia, está situado en el centro del municipio, en la calle Doctor Torres Villarroel, y pretende ser un lugar de referencia permanente para mostrar la prolija obra del artista.
En total, son 26 obras las que se exponen, de las que dos se muestran al público por primera vez: la figura de Orfeo y Eurídice (1979) y el busto de Santiago Martín ‘El Viti’ (2000), además de cabezas de personajes históricos, artistas o escritores como, Unamuno, Quevedo, Picasso o el filósofo Torres Villarroel llenas de simbolismo y ‘El Lazarillo y el ciego’.
Las esculturas serán rotatorias, ya que cada cierto tiempo se renovarán para seguir enseñando más tallas de la colección del autor. Las esculturas de distintos tamaños, elaboradas en terracota, hormigón, hormigón policromado y bronce podrán visitarse los lunes y los miércoles en horario de mañana, de 11:30 a 13:30 horas, además de ofrecer la posibilidad de reservar cita para visitas guiadas en el teléfono 923 200 005.
El espacio Agustín Casillas, como ha señalado el alcalde santamartino, David Mingo, es el séptimo museo que hay en la localidad, además de tres salas de exposiciones, lo que ratifica «la apuesta clara y decidida que desde el Ayuntamiento llevamos haciendo en los últimos años para convertir a Santa Marta en un referente de arte contemporáneo en la provincia. Este proyecto se suma a la transformación de Santa Marta con la que buscamos generar oportunidades, que vengan a visitarnos y hagan un alto en el camino en nuestra hostelería y comercio local”.
Mingo ha destacado que se trata de “proyectos, y esto es muy importante, que nacen sin prácticamente cargas para las arcas municipales, gracias a nuestro impulso y a la colaboración de destacados artistas, en esta ocasión con la familia de Agustín Casillas, considerado uno de los escultores contemporáneos más importantes de España y uno de los principales representantes de la época dorada de la escultura salmantina”.
Fue un «magnífico escultor salmantino» cuyas obras pueden contemplarse hoy en día en distintas plazas y calles de Salamanca, que acoge su obra maestra ‘El Lazarillo de Tormes y el ciego’ en la ribera del río junto al Puente Romano, y de otras ciudades españolas, como Valladolid o Madrid, y fuera de España su legado también se extendió a Portugal, Francia o Alemania.
El primer edil ha alagado la obra y la figura de Casillas, que fue ampliamente galardonado y reconocido durante su vida, «fue un hombre que amó el arte por encima de todo y con unas manos extraordinarias. La obra de Casillas no hay que contarla, hay que verla, observarla y, sobre todo, disfrutarla. Es tan prolija y minuciosa que uno no se cansa de mirarla y aquí tenemos una pequeña muestra», ha concluido Mingo.
Por su parte, el consejero de Cultura, Gonzalo Santonja, ha remarcado que «la obra de Agustín Casillas no va a perecer. Es un gran escultor y para mí es un escultor entrañable», y ha recordado las esculturas del poeta Remigio Adares o el cantaor Rafael Farina. En este sentido, ha destacado el valor del artista: «Es una persona que ha ampliado la historia artística e intelectual de Salamanca y engrandecer patrimonialmente a Salamanca no está a la altura de cualquiera. Las esculturas de Agustín Casillas gusta verlas porque te hablan, porque las sientes cercanas y eso es una maravilla», ha insistido.
En representación de la familia, ha sido la hija del escultor, Lidia Casillas, la que ha tomado la palabra para agradecer al Ayuntamiento la puesta en marcha de este espacio expositivo, «que guarda la esencia de la obra de mi padre» y ha tenido un guiño a los recuerdos de su infancia junto a su padre y las lecciones que le daba cuando era una adolescente sobre el arte de tallar una escultura desde el barro. «Su trabajo se caracterizaba por su capacidad para generar volumen y movimiento a partir de materiales rígidos, ya que sus esculturas son de gran expresividad y transmiten una sensación de dinamismo y transformación, como si estuvieran a punto de tomar vida», ha manifestado Lidia Casillas.
En este sentido, ha señalado algunos de los aspectos y sentimientos que se ven reflejados en este nuevos espacio: «En esta sala veremos representados a la senectud, la jovialidad, la maternidad, el amor, el toreo, la mitología, el hombre y la mujer del campo, la literatura, la abogacía y la pintura y la base material de todo fue el barro. Por eso lo llamo Agustín Casillas, el hombre que amó, vivió y sintió el barro como vida propia», ha explicado.