Mañueco promete 1,5 millones de euros para impulsar el desarrollo de proyectos de docencia e investigación del idioma en el nuevo Centro Internacional del Español

El Centro Internacional del Español (CIE) de la Universidad de Salamanca ha abierto hoy viernes sus puertas para potenciar la investigación y la docencia de la lengua castellana y convertir a Salamanca en referente del idioma que actualmente hablan más de 590 millones de personas en el mundo. Más de 21 países compartimos esta lengua, lo que supone una herramienta de cohesión y le proporciona relevancia mundial.

El centro, ubicado en el edificio de la antigua sede del Banco de España en Salamanca, se ha inaugurado después de más de tres años de una rehabilitación integral en la que se han respetado y mantenido algunos elementos como las cámaras acorazadas y la fachada y estructura exterior del inmueble, mientras que el interior se ha acondicionado con salas diáfanas y con un concepto moderno apto para la labor didáctica, educativa y divulgadora de la lengua.

El acto de inauguración, presentado por el rector de la Universidad de Salamanca, Ricardo Rivero, ha contado con el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, quien ha explicado que la Junta apoya la petición de la Universidad de participar en el PERTE de la lengua española porque «tiene tantos méritos como la que más: experiencia, historia, atracción de estudiantes, inteligencia, competitividad», ha insistido Mañueco, que ya ha trasladado su petición al presidente del Gobierno de España el pasado mes de julio. 

Por ello, ha garantizado una inversión inicial de 1,5 millones de euros para financiar el desarrollo de estos proyectos vinculados con la nueva economía de la Lengua en el Centro Internacional del Español. 

Además del rector de la USAL y el presidente autonómico, numerosas autoridades académicas, civiles y militares han asistido a la inauguración del nuevo centro, entre las que se encontraban Virginia Barcones, delegada de Gobierno en Castilla y León; Carlos García Carbayo, alcalde de Salamanca; Juan Fernández Trigo, secretario de Estado para Iberoamérica y el Caribe y el Español en el Mundo; Rocío Lucas, consejera de Educación de la Junta de Castilla y León; Gonzalo Santonja, consejero de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta de Castilla y León; Javier Iglesias, presidente de la Diputación Provincial de Salamanca; Santiago Muñoz Machado, director de la RAE; y Nieves Sánchez González de Herrero, directora del CIEUSAL. Además de la presencia de 11 embajadores (República Checa, Eslovenia, Francia, Croacia, Bulgaria, Bangladesh, Chipre, Suiza, Malta, Hungría y Moldavia) y 9 representantes de embajadas europeas y latinoamericanas (Letonia, Dinamarca, Estonia, Paraguay, Suecia, El Salvador, Países Bajos, Finlandia y Comisión Europea), lo que ratifica el carácter internacional de esta infraestructura.

Además, el presidente autonómico ha aprovechado para «reivindicar a Castilla y León como buque insignia del español y ha reiterado su firme compromiso con este proyecto de Salamanca, con el Español y con su industria».

El carácter internacional de esta nueva infraestructura, fruto del VIII Centenario de la Universidad y que consolida a la USAL como ‘Universidad del español’, ha sido posible gracias «al apoyo de las diferentes administraciones» y a la iniciativa público privada, como ha recordado el rector. Colaboración unió al Gobierno de España, a través del Ministerio de Hacienda, que donó en uso el edificio a la Universidad, al Ayuntamiento de Salamanca y a la Junta de Castilla y León, a través de la Consejería de Cultura y Turismo, que ha sido la que ha financiado las obras de reacondicionamiento con una inversión de 9 millones de euros.

Asimismo, Rivero ha reclamado durante la inauguración del CIEUSAL financiación para impulsar a partir de ahora los proyectos vinculados al español, a través del PERTE, como vehículo para crear empleo en Salamanca. El rector ha desatacado la apuesta de la USAL «por el conocimiento, la investigación y la industria cultural vinculada a la enseñanza del español». En este sentido, el rector ha afirmado: “El español es de todos. Significa literatura, lengua, cultura, turismo e inteligencia artificial, y también valores, por la importancia que tienen las palabras para la resolución de conflictos, para conseguir la paz, sin olvidar el valor que tiene en la creación de empleo y en la recuperación económica de Salamanca”.

Como han destacado el secretario de Estado para Iberoamérica y el Caribe y el director de la RAE, con este espacio que busca ser un punto de encuentro de la lengua española en sus múltiples facetas para la Universidad y el conjunto de la sociedad, que» pone en valor la larga trayectoria de la USAL y la investigación y estudio de nuestra lengua», un proyecto común «en torno a nuestra lengua que es lo mejor que tenemos en nuestra cultura y no hay ningún otro lugar como esta Universidad».

EL EDIFICIO: DE HOTEL DE LUJO A SEDE DEL BANCO DE ESPAÑA ANTES DE CONVERTIRSE EN EL CENTRO DE REFERENCIA DEL ESPAÑOL

El arquitecto jefe de la Universidad y director de obra del proyecto de rehabilitación para convertir la antigua sede del Banco de España en el Centro Internacional del Español, Eduardo Dorado, ha recordado que la transformación empezó hace más 3 años para convertirlo en un edificio moderno que permitirá realizar todo tipo de actividades relacionadas con la enseñanza del español.

El edificio tiene unos 5.300 metros cuadrados divididos en 6 niveles, una planta bajo rasante y cinco plantas sobre rasante.

Dorado ha hecho historia y ha recordado que antiguamente, a principios de 1900, había un lujoso hotel, el Hotel del Comercio. En 1935 se compró el solar y terrenos adyacentes para abrir las dos calles laterales. Y de 1936 a 1940 fue cuando se construyó el edificio del Banco de España, cuya obra se interrumpió durante la Guerra Civil, que se terminó y estuvo funcionando como banco hasta 2002, momento a partir del cual acogió exposiciones temporales.

En el último proceso de rehabilitación, como ha reconocido Eduardo Dorado, «se ha tenido mucho respeto con el edificio para conservar elementos, ya que tiene una catalogación histórico-artística y protección estructural y se ha conservado todo el perímetro, los muros de cerramientos perimetrales, la formación de los torreones, las cámaras acorazadas y elementos singulares como los portones de la plaza de Los Bandos, la rejería, el portón para vehículos blindados de la parte de atrás».

La conversión en el nuevo centro se ha basado en tres ideas principales, como ha señalado Dorado:

 

Un edificio muy abierto hacia el exterior que invite a entrar en él, con un planta baja y semisótano de acceso muy público y un mayor nivel de privacidad en los espacios superiores.

El atrio central antiguamente era el banco en la planta baja y el resto viviendas. «Tenía un lucernario en el techo de la planta baja y se nos ha permitido subirlo dos plantas. Hemos creado un gran espacio, que es el atrio central de 15 x 15 x 12 metros de altura, que es el espacio de referencia del edificio y elemento organizador del inmueble con iluminación cenital».

Edificio de espacio versátiles y configurable, puntero en cuestiones de sostenibilidad y rendimiento energético. Se pueden compartir con espacios de tabiques móviles y sistema de butacas que también es móvil y gradería telescópica y con estos dos elementos se pueden crear hasta seis dependencias diferentes con diferentes usos o unificar en un espacio único de 600 metros para congresos, exposiciones o actos públicos.

En la primera planta, será un centro de recursos digitales y cuatro aulas de formación continua. En la segunda planta, de mayor privacidad con dependencias para investigadores y sala de reuniones y zonas de dirección.

En planta bajo cubierta, que era el almacén, se ha aprovechado para zonas de trabajo y los dos terrenos, el norte será espacio mirador y el sur como zona de trabajo.

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