La tradición del día grande se mantiene con los bailes charros en honor al patrón y el convite a perronillas y vino dulce, aunque sin procesión

Aunque la imagen de Santo Domingo de Guzmán no ha podido salir a recorrer las calles de Doñinos en el día grande de su fiesta, los vecinos han cumplido con la tradición y han participado en la misa y realizado las ofrendas al patrón.

Sin procesión, pero con las mismas ganas e ilusión por celebrar el domingo festivo, el tamborilero y el grupo de charros de la localidad han llenado de ambiente la plaza con sus bailes en honor al Santo, a los que también se sumó el alcalde, Manuel Hernández. Asimismo, otra de las tradiciones que se han querido mantener es el reparto de vino dulce y perronillas a los vecinos, empaquetadas en envases individuales, pero que han disfrutado al ritmo de los sones de la gaita y el tamboril mientras las charras y charros bailaban.

Comida especial para los mayores

A continuación, los protagonistas de la jornada han sido los mayores del municipio con la comida de fiesta dedicada especialmente a ellos. Patatas asadas y rellenas de txangurro, helado y agua ha sido el menú que han ido recogiendo para llevarlo a casa y degustarlo cómodamente y así respetar las normas de seguridad anti covid. En total, unas doscientas raciones, que tan solo un grupo reducido ha compartido con miembros de la Corporación municipal en el Centro Polivalente para disfrutar de esta jornada de convivencia, que se ha completado con una actuación musical para el colectivo.

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