Salamanca Diario analiza la oferta deportiva de la capital y nueve municipios del área metropolitana, donde localidades mucho más pequeñas compensan la diferencia de tamaño con pabellones, campos, piscinas, pádel y la incorporación de nuevas disciplinas como pickleball, calistenia o pumptrack.
Vivir en Salamanca o hacerlo a apenas cinco o diez kilómetros de la capital no solo cambia el precio de una vivienda, los impuestos o el tiempo necesario para llegar al trabajo. También determina qué posibilidades tiene un vecino para hacer deporte prácticamente a la puerta de casa.

Y la fotografía del área metropolitana resulta mucho más interesante de lo que podría parecer.
Salamanca juega, inevitablemente, en otra dimensión. Con 146.110 habitantes según las cifras oficiales de población de 2025, dispone de una red que incluye grandes complejos deportivos, pabellones, piscinas, campos de fútbol, atletismo, rugby, tenis, pistas cubiertas, gimnasios y espacios deportivos de acceso libre.
Pero basta abandonar la capital para descubrir otra realidad. Municipios que hace unas décadas eran pequeños pueblos han acompañado su crecimiento residencial con una importante inversión en deporte. Santa Marta, Carbajosa, Villamayor, Villares, Cabrerizos, Castellanos de Moriscos, Aldeatejada, Doñinos y Carrascal de Barregas forman hoy un cinturón en el que hacer deporte se ha convertido en un servicio municipal de primer nivel.
Y aquí el tamaño engaña.
Salamanca, el gran catálogo deportivo
La capital dispone, por volumen, de una oferta imposible de reproducir en los municipios del entorno.
La relación municipal diferencia complejos deportivos, pistas polideportivas, salas especializadas, campos de fútbol, piscinas, tenis y pádel, pistas cubiertas, atletismo, pabellones, rugby y espacios de acceso libre.
Solo entre las instalaciones susceptibles de reserva aparecen pabellones como La Salud, Rosa Colorado, La Alamedilla, Julián Sánchez El Charro, San José, Río Tormes, Würzburg y su anexo o Reina Sofía, además de una larga relación de campos de fútbol, pistas de tenis y gimnasios especializados.
Es el modelo de la gran ciudad: más instalaciones, mayor especialización y capacidad para albergar disciplinas que necesitan infraestructuras específicas.
Pero Salamanca tiene que repartir esa oferta entre más de 146.000 vecinos. Y ahí comienza a reducirse la enorme distancia aparente con algunos municipios del alfoz.
Santa Marta va más allá del fútbol: una red deportiva cada vez más diversa y para todas las disciplinas
Con más de 15.000 habitantes, Santa Marta es con diferencia el municipio más poblado del alfoz inmediato y ha desarrollado una red deportiva repartida por diferentes zonas.

El inventario municipal incluye el estadio Alfonso San Casto, los campos de fútbol 7 del Valelagua y el colegio Miguel Hernández, las pistas de La Fontana, Las Nieves, parques biosaludables y tres pabellones, el pabellón Francisco Samaniego ‘FAY’, con gimnasio y capacidad para casi 400 espectadores, el María Santos y el Frontón Cubierto. A esto hay que sumar las piscinas. Un complejo de verano formado por tres piscinas y piscina climatizada para la temporada de invierno y la pista de atletismo del Miguel Hernández.
Pero uno de los rasgos diferenciales de Santa Marta está en la diversificación.
La zona de La Raqueta en la urbanización La Fontana suma tres pistas de tenis, una de ellas cubierta, tres de pádel, workout y espacios multideporte.
A todo ello se ha añadido la nueva zona multideporte de Valdelagua, concebida precisamente bajo esa nueva filosofía: espacios más abiertos, diferentes disciplinas y deportes emergentes. Recientemente se ha anunciado otro nuevo complejo deportivo en el paseo Valdelagua con cancha de baloncesto, campos de fútbol y multideporte y pista de pickleball.
Además, el municipio cuenta con alrededor de una veintena de escuelas deportivas, un dato que permite medir su oferta más allá del número de campos, pistas o pabellones. A través de ellas, cientos de menores pueden acceder durante el curso a diferentes disciplinas sin necesidad de desplazarse a Salamanca.
Santa Marta representa así una de las tendencias que está cambiando el mapa deportivo del alfoz: ya no basta con construir un campo de fútbol y un pabellón. El vecino demanda poder elegir.
Carbajosa, un complejo que parece una pequeña ciudad deportiva
Carbajosa de la Sagrada se sitúa en torno a los 8.000 habitantes. Su principal fortaleza es la concentración de instalaciones.
Acutalmente cuenta con el Complejo Deportivo que incluye campo de fútbol con graderío, dos pistas de tenis, dos de pádel, frontón, pista multideporte cubierta, otra pista de tenis cubierta, pista de patinaje, calva y petanca, atletismo, pista multifunción y campo de fútbol 5.

A ello se añade el polideportivo, con pista central y squash, entre otras dependencias.
La pista multideporte cubierta, además, acaba de ser renovada sobre aproximadamente 1.200 metros cuadrados, permitiendo fútbol sala, baloncesto, minibasket y voleibol.
Para una población de unos 8.000 habitantes, el resultado es una oferta especialmente diversificada.
Villamayor apuesta por practicar deporte, no solo por construir instalaciones
Villamayor presenta otro modelo. Con una población que ronda los 8.000 habitantes disponen de instalaciones municipales como el pabellón Dori Ruano y el campo de fútbol de El Salinar, pero la estrategia deportiva amplía la oferta mediante la colaboración con clubes y entidades. El resultado para el curso 2026-2027 son 17 modalidades deportivas.
Fútbol sala, patinaje, baloncesto, fútbol 11, hockey sobre patines, pilates, zumba, yoga, fitness, atletismo, petanca, tiro con arco, balonmano, duatlón y triatlón, golf, pádel o tenis forman parte de una programación que utiliza tanto espacios municipales como instalaciones vinculadas a clubes.

Es una diferencia importante: la capacidad deportiva de un municipio no se mide únicamente contando edificios públicos, sino observando qué puede hacer realmente un vecino sin abandonar su localidad.
Villares convierte el Centro de Ocio y Deporte en uno de sus ejes
Villares de la Reina cuenta con una población que se sitúa en torno a los 7.000 habitantes. Entre sus infraestructuras figura el campo municipal de fútbol Genci-Fulgencio Gómez, de césped artificial y con graderío para 300 espectadores, junto al Centro de Ocio y Deporte.
También dispone de piscinas municipales de verano y una programación deportiva estable que en 2026-2027 incorpora atletismo, baile, entrenamiento funcional, multideporte, fútbol, tenis, pádel, pilates, taichí, yoga o zumba, entre otras actividades.
Cabrerizos mantiene una oferta concentrada para algo más de 4.200 vecinos
Cabrerizos cuenta con más de 4.000 habitantes y una estructura deportiva en la que aparecen el pabellón municipal, campo de fútbol, pistas de pádel y piscinas municipales.
El pabellón mantiene actividad durante toda la semana, mientras las pistas de pádel cuentan igualmente con un amplio horario de utilización y sistema de reserva.
Su caso vuelve a demostrar una característica del área metropolitana: instalaciones que en términos absolutos pueden parecer pocas frente a Salamanca dan servicio a poblaciones de apenas unos miles de habitantes.
Castellanos de Moriscos crece y el deporte crece con él
Castellanos de Moriscos es uno de los grandes ejemplos de transformación demográfica del alfoz. En 2015 tenía 2.322 habitantes. Diez años después alcanza 3.149, un crecimiento superior al 35% en una década.
Su relación de instalaciones incluye campo de fútbol, pabellón municipal abierto, pista polideportiva descubierta, pistas de pádel, piscinas municipales y el Polideportivo IGP Lenteja de La Armuña.
Aldeatejada, mucha infraestructura para 2.662 habitantes
La proporcionalidad se aprecia todavía mejor cuando se llega a los municipios pequeños. Aldeatejada se acerca a los 3.000 habitantes y su plataforma municipal de reservas permite acceder a pistas de pádel en tres zonas diferentes —Piscinas Municipales, Residencial Santher y El Soto— además del gimnasio municipal.

La oferta se completa con las piscinas y otras instalaciones y espacios utilizados por las escuelas y actividades deportivas municipales.
Es precisamente en localidades de este tamaño donde cambia la percepción: disponer de gimnasio, piscina y diferentes zonas de raqueta para poco más de 2.600 habitantes representa una dotación que hace unas décadas hubiera resultado difícil de imaginar en un municipio de estas dimensiones.
Doñinos y Carrascal, deporte también en los municipios más pequeños
Doñinos de Salamanca supera los 2.000 habitantes, mientras Carrascal de Barregas se acerca a los 1.500. Son los dos municipios menos poblados de esta radiografía y sirven para comprobar hasta dónde ha llegado la expansión de los servicios deportivos en el área metropolitana.
En Carrascal, el propio Ayuntamiento mantiene servicios vinculados a las pistas de pádel y al gimnasio, además de una programación deportiva que aprovecha la configuración dispersa del término municipal y el peso residencial de Peñasolana.
Del fútbol y el pabellón al pickleball, el workout y el pumptrack
La comparación deja otra conclusión. El mapa deportivo metropolitano está cambiando. Durante décadas, la infraestructura municipal básica podía resumirse prácticamente en campo de fútbol, pabellón y piscina.
Ahora aparecen otras demandas. Pádel, calistenia, skate, pumptrack, vóley playa, entrenamiento funcional, circuitos para correr y, más recientemente, pickleball comienzan a compartir espacio con los deportes tradicionales.
Santa Marta es uno de los ejemplos más evidentes, mientras Carbajosa también ha incorporado espacios de patinaje y pumptrack a su estructura deportiva.
La instalación deportiva ya no es necesariamente un recinto cerrado con horarios. Cada vez adquieren más peso los espacios abiertos, gratuitos y distribuidos por los barrios y urbanizaciones, capaces de utilizarse sin reserva previa.
El tamaño ya no lo explica todo
La comparación entre Salamanca y su alfoz demuestra que contar habitantes o instalaciones de forma aislada no basta para entender la verdadera capacidad deportiva de cada municipio. El tamaño ya no lo explica todo y Santa Marta es probablemente el ejemplo más evidente.
Con cerca de 15.000 habitantes, el municipio ha conseguido configurar una de las estructuras deportivas más completas y diversificadas del entorno de Salamanca. Su fortaleza no descansa en una única gran instalación, sino en la suma de equipamientos capaces de cubrir prácticamente todas las grandes modalidades y necesidades deportivas.

Santa Marta dispone de pabellones deportivos, piscinas municipales y piscina climatizada, pista de atletismo, campos de fútbol, instalaciones de fútbol 7, frontón y una potente zona de raqueta, además de pistas y espacios deportivos repartidos por diferentes puntos del municipio.
A esa infraestructura tradicional se ha sumado durante los últimos años una clara apuesta por ampliar las posibilidades. Pádel, tenis, vóley playa, workout, skate, calistenia, baloncesto, tenis de mesa o pickleball conviven ya con el fútbol, el atletismo, la natación y los deportes de pabellón.
Pero la dimensión deportiva de Santa Marta tampoco puede medirse únicamente en cemento, césped o metros de pista. El municipio mantiene además cerca de una veintena de escuelas deportivas, que permiten que el deporte de base aproveche buena parte de esa red de instalaciones y amplían considerablemente las disciplinas al alcance de niños y jóvenes.
Esa combinación es precisamente una de sus principales fortalezas: pabellones, piscinas, piscina climatizada, atletismo, fútbol, raqueta, espacios abiertos y deporte de base dentro de un mismo municipio. Una estructura especialmente amplia para una localidad de su población y que permite practicar una gran variedad de deportes sin necesidad de desplazarse a Salamanca.
Carbajosa presenta también una importante concentración de equipamientos para menos de 8.000 habitantes; Villamayor amplía sus posibilidades hasta alcanzar 17 modalidades mediante instalaciones municipales y la colaboración con clubes; Aldeatejada dispone de gimnasio, piscinas y diferentes espacios de pádel para poco más de 2.600 vecinos; y Castellanos de Moriscos ha acompañado su fuerte crecimiento demográfico con una progresiva ampliación de sus servicios deportivos.
La capital continúa jugando en otra escala por volumen, especialización y número total de instalaciones. Pero cuando la comparación introduce la población y analiza no solo cuántos recintos existen, sino qué deportes puede practicar realmente un vecino, Santa Marta emerge con especial fuerza dentro del mapa metropolitano.
El resultado demuestra hasta qué punto ha cambiado el alfoz. Vivir fuera de Salamanca ya no significa necesariamente depender de la capital para practicar deporte. Y en el caso de Santa Marta, la amplitud de su red permite encontrar dentro del propio municipio desde natación o atletismo hasta fútbol, deportes de pabellón, raqueta y algunas de las nuevas modalidades que están ganando espacio entre los hábitos deportivos.
Detrás de esta evolución aparece una transformación más profunda. El alfoz de Salamanca dejó hace tiempo de ser únicamente el lugar donde dormir a pocos kilómetros de la capital.
Los municipios metropolitanos compiten ahora por ofrecer colegios, cultura, zonas verdes, transporte, comercio y también deporte. Porque para miles de familias elegir dónde vivir ya no depende únicamente de cuánto cuesta una casa.
También cuenta todo lo que pueden hacer cuando salen de ella.
El alfoz de Salamanca dejó hace tiempo de ser únicamente el lugar donde dormir a pocos kilómetros de la capital. Los municipios metropolitanos compiten ahora por ofrecer colegios, cultura, zonas verdes, transporte, comercio y también deporte. Porque para miles de familias elegir dónde vivir ya no depende únicamente de cuánto cuesta una casa.
También cuenta todo lo que pueden hacer cuando salen de ella.







En Villares tambien cuentan con pistas de petanca , aunque no estan a disposicion de los ciudadanos y solo las disfruta una familia de manera privada.