El desfile desde el Puente Romano hasta la Plaza Mayor y los bailes renacentistas protagonizan uno de los momentos más emblemáticos de las XIII Vísperas Nupciales.
Las Vísperas Nupciales de Aldeatejada han trasladado esta tarde su recreación histórica al centro de Salamanca. El Cortejo Real ha recorrido el trayecto entre el Puente Romano y la Plaza Mayor, donde los bailes renacentistas han dado continuidad a una de las citas más representativas de esta celebración.
Los participantes, vestidos de época, han llevado a las calles de la capital una fiesta que recupera el vínculo histórico entre ambas localidades. El desfile evoca el viaje de María Manuela de Portugal hacia Salamanca, donde en 1543 contrajo matrimonio con el príncipe Felipe, futuro Felipe II, después de permanecer unos días en Aldeatejada.
Aquella estancia es el origen de las Vísperas Nupciales. La infanta llegó acompañada de una comitiva de nobles, religiosos y servidores que se detuvo en Aldeatejada para descansar y preparar su entrada en Salamanca. El cortejo que hoy forma parte de la fiesta recuerda ese desplazamiento y la solemnidad que rodeaba a las celebraciones de la corte en el siglo XVI.
La llegada a la Plaza Mayor ha dado paso a los bailes renacentistas, que completan el desfile y acercan al público la ambientación de las celebraciones en honor a los novios. Esta combinación de recorrido, vestuario y danza constituye uno de los principales escaparates de las Vísperas fuera de Aldeatejada.
Detrás de la recreación está la implicación de los vecinos, que participan tanto en los actos como en los preparativos. El taller de costura en el que se confeccionan los trajes, los desfiles y los bailes forman parte de un proyecto colectivo que ha convertido este episodio histórico en una de las principales señas de identidad del municipio.
Las celebraciones continuarán mañana, domingo 4 de octubre, con la jornada central en Aldeatejada. El Romance del Ciego anunciará la llegada de María Manuela de Portugal antes de la recreación histórica prevista a las 12:30 horas en la plaza de la Iglesia. Los bailes en honor a los novios y el desfile por las calles del pueblo prolongarán una fiesta que une historia, cultura y participación vecinal.
