El municipio se convierte en espacio cardioprotegido con la instalación de un equipo DEA en la residencia y prepara un curso abierto para enseñar a los vecinos cómo actuar ante una parada cardiorrespiratoria.
San Esteban de la Sierra cuenta desde ahora con un recurso que puede resultar decisivo cuando cada minuto cuenta. El municipio se convierte en espacio cardioprotegido tras la instalación de un desfibrilador externo automático (DEA), preparado para ser utilizado ante una emergencia cardíaca.
El Ayuntamiento ha apostado por situar el dispositivo en el interior de la residencia municipal, un emplazamiento que permite que esté accesible las 24 horas del día y los siete días de la semana. El objetivo es disponer de un equipo localizado y disponible de forma permanente para poder reaccionar con rapidez ante una posible parada cardiorrespiratoria.
La medida supone un nuevo avance en materia de prevención y seguridad para los vecinos, especialmente importante en el medio rural, donde disponer de este tipo de equipamiento puede facilitar una primera intervención mientras se produce la llegada de los servicios sanitarios de emergencia.
La adquisición del desfibrilador ha sido posible gracias a la colaboración de la Diputación de Salamanca, a través de una línea de ayudas impulsada durante 2026 para municipios de menos de 2.000 habitantes destinada a financiar la adquisición e instalación de estos equipos y la formación para su utilización.
Los vecinos también aprenderán a utilizarlo
El proyecto tendrá una segunda vertiente. El Ayuntamiento anunciará próximamente un curso de formación abierto a los vecinos para que puedan familiarizarse con el desfibrilador y, sobre todo, sepan cómo reaccionar correctamente si se encuentran ante una emergencia.
La formación permitirá adquirir conocimientos sobre soporte vital básico, reconocimiento de una parada cardíaca, reanimación cardiopulmonar (RCP) y utilización del DEA.
San Esteban suma así un nuevo servicio dirigido a mejorar la protección y seguridad de sus vecinos, convirtiéndose en un municipio mejor preparado para responder ante una emergencia cardíaca y poniendo al alcance de la población una herramienta que puede contribuir a salvar una vida.






