Los capitalinos vencen 1-2 y avanzan en la Copa Federación ante un Santa Marta que rozó el empate tras una gran segunda mitad y logran acceder a la Copa del Rey y enfrentarse a un Primera Divisón.
El Alfonso San Casto se vistió de gala para una de esas noches que quedarán en la historia de la UD Santa Marta. Cerca de 2.000 aficionados abarrotaron el estadio, con todas las entradas agotadas, para vivir un derbi provincial que respondió a las enormes expectativas generadas durante los últimos días.
Y había mucho en juego. Muchísimo. Además de la rivalidad y el pase a la siguiente ronda de la Copa Federación, sobre el césped estaban la bolsa económica y los derechos televisivos que acompañan a la competición y, sobre todo, el gran premio de acercarse a la Copa del Rey y a la posibilidad de recibir a un equipo de Primera División.
El Salamanca CF UDS terminó llevándose el duelo por 1-2, pero tuvo que sufrir hasta el último segundo ante un Santa Marta que nunca se rindió y que acabó encerrando a su rival en busca de un empate que estuvo muy cerca.
El encuentro comenzó con alternativas, aunque fueron los visitantes quienes consiguieron imponer durante muchos minutos su propuesta. El Salamanca movió el balón con fluidez, buscando amplitud y llevando el juego de una banda a otra, obligando al equipo de Mario Sánchez a multiplicarse defensivamente.
El primer golpe llegó desde el punto de penalti. Una discutida pena máxima permitió a William adelantar al conjunto visitante. El 0-1 reforzó al Salamanca, que siguió encontrándose cómodo con balón y consiguió ampliar diferencias gracias a Murua, con un gran golpeo desde la frontal que colocaba el 0-2.
Pero el Santa Marta tenía argumentos para agarrarse al partido. Y, sobre todo, tenía a Martín Galván.
El futbolista mexicano comenzó a tomar el mando del equipo y demostró por qué su talento y experiencia resultan determinantes temporada tras temporada. Galván tiró de galones, calidad y veteranía para echarse al Santa Marta a la espalda, apareciendo entre líneas, generando fútbol y convirtiendo cada acción a balón parado en una amenaza.
Precisamente de su extraordinario golpeo con la pierna derecha nació la acción que devolvió al Santa Marta al encuentro. Iker aprovechó una jugada a balón parado para recortar distancias y colocar el 1-2, encendiendo definitivamente un Alfonso San Casto que empezó a creer en la remontada.
El Santa Marta dio un paso adelante y comenzó a empujar al Salamanca hacia su área. Los locales crecieron con el paso de los minutos y el encuentro entró en una fase de máxima emoción.
Galván estuvo muy cerca del empate en un lanzamiento de falta y el Santa Marta acumuló llegadas y situaciones peligrosas mientras las gradas empujaban a los de Mario Sánchez.
Los últimos minutos fueron un auténtico asedio. Hasta el portero local, José Saldaña, subió a buscar el empate y estuvo a punto de encontrarlo con un remate de cabeza en un saque de esquina que pudo cambiar el desenlace de la eliminatoria.
No llegó el 2-2.
El pitido final dejó la alegría en el lado visitante y la decepción en un Santa Marta que, sin embargo, salió reforzado después de competir de tú a tú ante un rival de superior categoría y mantener viva la eliminatoria hasta el último instante.
El Salamanca CF UDS continúa adelante tras conquistar por 1-2 un Alfonso San Casto abarrotado y mantiene vivo el sueño del gran premio que ofrece esta competición.
Para el Santa Marta termina la aventura copera, pero queda una noche para recordar. Un estadio lleno, cerca de 2.000 personas en las gradas y un equipo que hizo creer a su afición hasta el final en uno de los partidos más especiales vividos en los últimos años en el Alfonso San Casto.






