La campaña promovida por la Junta de Castilla y León y Ecoembes tendrá presencia en las nueve provincias de la comunidad y, por tanto, también llegará a Salamanca.
El programa recorrerá durante los próximos meses 24 localidades y repartirá 120.000 bolsas de rafia reutilizables y lavables. Cada kit incluirá una bolsa amarilla para separar envases de plástico, metal y brik, y otra azul destinada al papel y al cartón.
La iniciativa cuenta con un presupuesto de 110.000 euros y forma parte del convenio de colaboración entre la Administración autonómica y Ecoembes. Su finalidad es aumentar la participación ciudadana, mejorar el conocimiento sobre la separación doméstica y elevar los resultados de la recogida selectiva.
Un punto informativo con actividades ambientales
La campaña se desplegará mediante un puesto atendido por un coordinador y un educador ambiental. El espacio ofrecerá materiales didácticos, juegos y actividades para escolares adaptadas al aprendizaje sobre reciclaje.
La presentación celebrada en la Plaza Mayor de Valladolid permitió conocer con detalle las primeras paradas en esa ciudad, previstas para el 28 de septiembre y los días 1 y 2 de octubre.
La actuación se integra en una estrategia autonómica más amplia. La Junta mantiene en tramitación la revisión del Plan Integral de Residuos de Castilla y León, que busca adaptar la gestión a la normativa vigente y a los objetivos europeos, con atención especial a los residuos municipales.
A este proceso se suma un programa cofinanciado por la Unión Europea mediante fondos Next Generation, con una inversión de 60,2 millones de euros en toda Castilla y León. De esa cantidad, 32,9 millones se destinan a subvenciones para mejorar la recogida separada de residuos orgánicos y textiles, mientras que otros 27,3 millones corresponden a la ampliación, actualización y digitalización de puntos limpios fijos y móviles. La fuente no desglosa qué parte de estas inversiones corresponde a Salamanca.
La recogida separada aún supone el 21,6% del total
Castilla y León dispone de 12 centros de tratamiento de residuos municipales, 10 vertederos de rechazo, 48 plantas de transferencia, 122 instalaciones fijas de recogida y 19 puntos limpios móviles. Los datos difundidos son autonómicos y tampoco detallan la dotación existente en la provincia salmantina.
En 2024, la comunidad generó un millón de toneladas de residuos municipales, equivalentes a 446 kilos por habitante y año. La cifra quedó por debajo de los 465 kilos de la media nacional y de los 511 registrados en la Unión Europea.
La recogida selectiva representa el 21,6% de los residuos municipales de Castilla y León, mientras que la preparación para la reutilización y el reciclaje alcanza el 37,1%. Los objetivos autonómicos pasan por reducir en 2030 un 15% la generación de residuos respecto a 2010, elevar la preparación para la reutilización y el reciclaje hasta el 65% en 2035 y limitar al 10% el depósito en vertedero ese mismo año.
Los datos de Ecoembes añaden que en 2025 se gestionaron en la comunidad más de 100.000 toneladas de envases de plástico, metal, brik, madera, papel y cartón. Cerca de 66.900 toneladas acabaron recicladas, un 66,7% del volumen gestionado. La aportación a través de la recogida separada se situó en 17,4 kilos por habitante.
La distribución de bolsas pretende acercar esos objetivos a los hogares, pero su alcance efectivo en Salamanca dependerá del itinerario que aún debe concretarse: qué localidades recibirán el punto informativo, cuándo lo harán y cuántos kits estarán disponibles en cada parada.






