PP y PSOE hacen balances contrapuestos de una etapa que comenzó en 2011: los populares ponen el foco en carreteras, planes municipales, agua y servicios sociales, mientras los socialistas señalan la despoblación, la falta de ejecución y las carencias en servicios del medio rural.
La salida de Javier Iglesias de la Presidencia de la Diputación de Salamanca después de más de quince años ha abierto el balance político de una etapa iniciada en 2011. El Partido Popular y el PSOE han presentado este jueves dos lecturas muy diferentes de esos tres lustros de gestión, con cifras sobre la mesa y con la situación del medio rural como principal punto de contraste. Iglesias deja la institución provincial para continuar su trayectoria como senador autonómico.
Uno de los datos destacados por el Grupo Popular es la evolución de los recursos destinados directamente a los ayuntamientos. Según sus cifras, los Planes Provinciales han pasado de alrededor de 12 millones de euros en 2011 a una aportación de la Diputación de 30,58 millones en el Plan de Cooperación Bienal 2026-2027, cuya inversión total alcanza los 35 millones al sumar las aportaciones municipales.
También ha aumentado el Plan de Apoyo Municipal, creado en 2013 con cinco millones de euros y dotado actualmente con 30 millones para el bienio 2026-2027. A ello se suma la inversión en la red provincial de carreteras: el PP cifra en más de 123 millones de euros el dinero destinado desde 2011 a actuaciones sobre más de 1.000 kilómetros de vías provinciales.
El abastecimiento y la depuración constituyen uno de los principales puntos de discrepancia. El Grupo Popular señala que se han puesto en marcha más de 30 depuradoras y que se trabaja con otros 145 municipios para desarrollar sus sistemas de depuración. Además, cifra en más de 100 millones de euros los recursos comprometidos en materia de agua.
El PSOE contrapone a estas inversiones los problemas de abastecimiento que continúan en diferentes zonas de la provincia y sostiene que cerca de 60 municipios recurren de forma habitual al suministro mediante cisternas. Los socialistas citan específicamente la Sierra, la Armuña, la margen izquierda del Tormes y el Alto Tormes.
La despoblación constituye otro de los grandes asuntos del balance. El PSOE cifra en alrededor de 25.000 habitantes la pérdida registrada en el medio rural durante este periodo, al señalar un descenso desde 156.109 hasta aproximadamente 131.000 habitantes, y sitúa la falta de jóvenes y de relevo generacional entre los principales problemas pendientes. Estas cifras forman parte del balance presentado por el grupo socialista.
Empleo, grandes proyectos y servicios sociales
Entre las actuaciones desarrolladas durante estos años figura también la Estrategia de Empleo, que según el PP ha movilizado 4,5 millones de euros para emprendedores y empresas. Entre los proyectos de mayor volumen económico se encuentran además la actuación en el Muelle de Vega Terrón, con unos 11 millones, y la reforma integral del Recinto Ferial de Salamanca, con alrededor de 15 millones.
En servicios sociales, el presupuesto del Servicio de Ayuda a Domicilio alcanza los 13,2 millones de euros, mientras que la plantilla de los CEAS ha pasado, según los datos aportados por el PP, de 24 trabajadoras en 2011 a 44 en la actualidad.
Frente a estas cifras, el PSOE centra otra parte de sus críticas en el nivel de ejecución presupuestaria. El grupo socialista señala que la Diputación comenzó 2026 con 197 millones de euros de remanente de tesorería, frente a un presupuesto provincial de 176 millones, y considera que una parte de los recursos disponibles no se ha transformado en inversiones y servicios.
Los socialistas incluyen también entre las cuestiones pendientes la vivienda, la sanidad, las oportunidades laborales para los jóvenes, el medio ambiente y la prevención y extinción de incendios, especialmente en zonas de la provincia que consideran insuficientemente cubiertas.






