La gasolina y el diésel vuelven a golpear el bolsillo de los conductores mientras las diferencias entre estaciones del alfoz hacen que elegir dónde repostar pueda suponer un ahorro considerable.
Parar en una gasolinera y llenar el depósito vuelve a convertirse en un importante desembolso para las familias salmantinas. Los carburantes han experimentado un fuerte encarecimiento y los precios actuales contrastan especialmente con los que encontraban los conductores en los surtidores hace apenas dos años.
La situación se aprecia con claridad en Salamanca y su alfoz. Las estaciones de servicio de Santa Marta de Tormes, Carbajosa de la Sagrada, Villares de la Reina, Villamayor o Aldeatejada muestran además importantes diferencias entre ellas, hasta el punto de que comparar antes de repostar puede dejar varios euros en el bolsillo.
Salamanca Diario ha analizado los precios de la gasolina 95 y el gasóleo A, tomando como referencia un depósito de 55 litros, una capacidad intermedia dentro de los turismos convencionales.

Y hay dos conclusiones principales: llenar el depósito cuesta sensiblemente más que hace dos años y no da lo mismo hacerlo en una gasolinera que en otra.
Hace dos años llenar 55 litros de gasolina costaba unos 85 euros
La comparación con septiembre de 2024 permite comprobar con claridad la evolución.
En la primera semana de aquel mes, el precio medio de la gasolina 95 en España se encontraba en 1,551 euros por litro, mientras que el diésel estaba en 1,424 euros. Los carburantes atravesaban entonces una etapa de descensos y ambos marcaban mínimos de varios meses.
Con aquellos precios, llenar un depósito de 55 litros suponía aproximadamente 85,31 euros en un vehículo de gasolina y 78,32 euros en uno diésel.
Dos años después, los precios que encuentran los conductores del alfoz salmantino se sitúan mayoritariamente bastante por encima de aquellos niveles.
La diferencia resulta especialmente evidente en el diésel. Con precios próximos actualmente a 1,80 euros e incluso superiores en numerosas estaciones, llenar 55 litros se mueve alrededor de los 100 euros.
Eso supone cerca de 20 euros más por depósito que en septiembre de 2024.
Para una familia que realizase dos repostajes completos al mes y mantuviera un patrón similar durante todo el año, la diferencia teórica podría acercarse a 480 euros anuales en un vehículo diésel.

En gasolina, el salto también es importante. Frente a los poco más de 85 euros de septiembre de 2024, llenar actualmente 55 litros ronda o supera los 100 euros en buena parte de las estaciones del alfoz.
Carbajosa aparece entre las zonas más competitivas
La elevada concentración de estaciones de servicio convierte a Carbajosa de la Sagrada en uno de los puntos donde más posibilidades tiene el conductor para comparar.
GMOIL figura este jueves entre las estaciones económicas de la provincia, con 1,819 euros/litro en gasolina 95 y 1,789 euros en diésel. E.Leclerc aparece también entre las opciones competitivas, mientras que Euronor se encuentra igualmente por debajo de buena parte de los precios de las estaciones tradicionales.
A ellas se suman Ballenoil, Petroprix y Plenergy, las tres con presencia en Carbajosa.
Llenar 55 litros de gasolina a 1,819 euros/litro supone 100,05 euros, mientras que hacer lo mismo con diésel a 1,789 euros representa 98,40 euros.
La competencia existente en el entorno de Montalvo se convierte así en un factor importante para los conductores que buscan reducir el coste de cada repostaje.

Santa Marta también ofrece numerosas alternativas
En Santa Marta de Tormes existe igualmente una importante oferta de estaciones.
Entre ellas se encuentran Ballenoil, Supeco, Galp, Moeve y Repsol, entre otras.
Ballenoil presenta este jueves la gasolina 95 a 1,879 euros por litro, según los datos oficiales del Ministerio recopilados por los comparadores especializados. Llenar un depósito de 55 litros a ese precio supone aproximadamente 103,35 euros.
La existencia de estaciones de distinto modelo —tradicionales, automáticas y vinculadas a superficies comerciales— hace que las diferencias de precio sean apreciables incluso sin salir del municipio.
Villares, otro de los grandes puntos para comparar
Algo similar ocurre en Villares de la Reina, donde coinciden estaciones como USC, ECU, Ballenoil, Plenergy y Repsol.
Ballenoil y Plenergy aparecen este jueves con la gasolina 95 a 1,909 euros por litro, mientras que otras estaciones presentan precios diferentes.
En este municipio la variedad vuelve a poner de manifiesto que unos pocos céntimos por litro terminan convirtiéndose en varios euros cuando se llena completamente el depósito.
Una diferencia de solo 10 céntimos por litro supone 5,50 euros en 55 litros.
Si la distancia alcanza los 20 céntimos, hablamos ya de 11 euros en un único repostaje.
Las ‘low cost’, por debajo de la media
El fenómeno se observa también al analizar conjuntamente las estaciones denominadas low cost de Salamanca, que sitúan la gasolina 95 de este grupo de estaciones desde 1,879 euros por litro, con una media de 1,889 euros. En diésel parten de 1,845 euros, con una media de aproximadamente 1,850 euros.

En conjunto, estas estaciones se encuentran alrededor de 6,3 céntimos por litro por debajo de la media provincial, lo que representa unos 3,15 euros de ahorro en un depósito de 50 litros.
Puede parecer una cantidad reducida de manera aislada, pero adquiere otra dimensión cuando se multiplica por todos los repostajes realizados durante un año.
La escalada internacional vuelve a llegar a los surtidores
La explicación de este encarecimiento vuelve a encontrarse principalmente fuera de Salamanca.
Las tensiones en Oriente Próximo y sus consecuencias sobre los mercados energéticos han provocado una nueva escalada de los productos petrolíferos. A ello se unen las incertidumbres geopolíticas, la situación de las cadenas de suministro y las tensiones existentes sobre determinados productos refinados.
El efecto termina trasladándose, con distintos ritmos y márgenes, al precio que encuentran los consumidores en las estaciones de servicio.
La situación ha sido suficientemente importante como para que el Gobierno haya vuelto a intervenir sobre la fiscalidad de los carburantes.
Una rebaja de 5 céntimos en gasolina y 20 en diésel
Hay un elemento especialmente relevante para entender los precios actuales: los conductores están pagando estas cantidades pese a encontrarse vigente una rebaja temporal del Impuesto sobre Hidrocarburos.
El Gobierno aprobó inicialmente reducciones de 15 céntimos por litro en julio, 10 en agosto y 5 en septiembre para gasolina y gasóleo, dentro de las medidas destinadas a paliar las consecuencias económicas de la crisis en Oriente Próximo.
La normativa incorporó, sin embargo, una cláusula de salvaguarda. Si el precio de alguno de los carburantes evolucionaba especialmente mal, la rebaja fiscal podía elevarse hasta los 20 céntimos por litro.
Ese mecanismo se ha activado para el diésel.
Desde el 1 de septiembre, la rebaja aplicada al gasóleo es de 20 céntimos por litro, mientras que en la gasolina queda en 5 céntimos.
La diferencia no es menor.
En un depósito de 55 litros, 5 céntimos representan 2,75 euros y 20 céntimos equivalen a 11 euros.
Por tanto, el precio que actualmente paga un conductor de un vehículo diésel está parcialmente amortiguado por una medida fiscal extraordinaria que supone hasta 11 euros en un depósito de 55 litros, tomando la rebaja como referencia.
Elegir dónde repostar vuelve a importar
Con los precios actuales, mirar el marcador de una estación antes de entrar vuelve a tener consecuencias apreciables.
Una diferencia aparentemente pequeña de 5 céntimos por litro representa 2,75 euros en 55 litros. Con 10 céntimos son 5,50 euros; con 15 céntimos, 8,25 euros; y con 20 céntimos, 11 euros.
Si un conductor realiza dos repostajes completos al mes, una diferencia sostenida de 10 céntimos por litro supondría teóricamente 132 euros al año.
Con 20 céntimos de diferencia, serían 264 euros.
La comparación cobra todavía más importancia porque en el entorno de Salamanca existe una elevada concentración de estaciones, especialmente en Carbajosa, Santa Marta y Villares, donde en pocos kilómetros el conductor puede encontrar diferentes operadores y modelos de negocio.
El depósito de 100 euros vuelve a ser habitual
La barrera psicológica resulta evidente.
Hace dos años, con los precios medios de septiembre de 2024, llenar 55 litros suponía aproximadamente 85 euros en gasolina y 78 euros en diésel.
Ahora, alcanzar o superar los 100 euros por esos mismos 55 litros se ha convertido en habitual en numerosas estaciones del alfoz.
Y ocurre pese a las actuales rebajas fiscales. Para las familias que dependen diariamente del vehículo para desplazarse desde los municipios del alfoz hasta Salamanca, acudir al trabajo, llevar a los hijos al colegio o realizar sus actividades habituales, el incremento termina trasladándose directamente al presupuesto mensual.
Porque detrás de unos céntimos más en el gran cartel de una gasolinera hay una multiplicación sencilla: litros, depósitos y meses. Y dos años después, esa cuenta vuelve a pesar considerablemente más en el bolsillo.






