La instalación ha vendido además 233 abonos en su primera temporada y respalda una inversión de 578.000 euros que ha permitido sumar un nuevo servicio para los vecinos y un atractivo para quienes visitan el municipio.
La nueva piscina municipal de San Esteban de la Sierra ha superado con nota su primer verano. Apenas dos meses después de su apertura, el pasado 4 de julio, los datos permiten medir la respuesta que ha tenido una de las inversiones más importantes realizadas en los últimos años en el municipio: 2.352 entradas individuales vendidas y 233 abonos de temporada.
Las cifras suponen, sobre todo, la confirmación de una apuesta municipal que perseguía cubrir una demanda histórica y dotar a San Esteban de un servicio capaz de cumplir una doble función: mejorar la calidad de vida de los vecinos y reforzar la capacidad de atracción del municipio durante el verano.
Más de 2.500 ventas entre entradas y abonos
Los números permiten dimensionar la acogida. Durante esta primera temporada se han vendido 1.748 entradas para adultos y 604 infantiles, hasta alcanzar los 2.352 accesos mediante entrada individual.
A ellos hay que añadir 177 abonos de adultos y otros 56 infantiles, un total de 233 abonos de temporada.
Una respuesta especialmente significativa para un municipio de las características de San Esteban y que permite comprobar desde el primer verano la utilización real de unas instalaciones que nacieron después de un importante esfuerzo económico y de gestión.
Una inversión de 578.000 euros hecha realidad
Detrás de la piscina hay una inversión total de 578.000 euros y un trabajo municipal para conseguir reunir financiación procedente de diferentes administraciones.
Del presupuesto final, 435.000 euros proceden de distintas subvenciones de la Diputación de Salamanca, 63.000 euros de la Junta de Castilla y León y 80.000 euros han sido aportados directamente por el Ayuntamiento de San Esteban de la Sierra.
Los resultados de este primer verano sirven ahora para respaldar aquella decisión. El objetivo no era únicamente construir una piscina, sino incorporar un servicio estable y una infraestructura con capacidad para generar actividad alrededor de ella.
El alcalde, Antonio Labrador, resume el balance asegurando que los datos demuestran que se trataba de un servicio necesario y que el esfuerzo realizado «ha merecido la pena». El planteamiento municipal buscaba además crear un espacio de encuentro y ofrecer un nuevo motivo para visitar San Esteban, permanecer más tiempo en la localidad y favorecer el consumo en sus establecimientos.
Mucho más que un lugar para bañarse
La ubicación juega también a favor de las nuevas instalaciones. El complejo está integrado en el paisaje y cuenta con vistas hacia la Sierra de Francia.
Dispone de capacidad para más de 400 personas y supera los 1.500 metros cuadrados de superficie. Incluye piscina para adultos, vaso infantil, zonas de playa, espacios de sombra y cerca de 1.000 metros cuadrados de área ajardinada, además de vestuarios, taquilla y bar.
Precisamente ahí aparece otro de los objetivos de la inversión. Una piscina de estas características no beneficia únicamente a quienes viven durante todo el año en San Esteban. También puede convertirse en un argumento más para atraer visitantes durante los meses de verano y generar movimiento en bares, restaurantes, comercios y otros negocios.
Un nuevo argumento para elegir San Esteban
La piscina se incorpora además a una oferta mucho más amplia. San Esteban de la Sierra cuenta con su patrimonio natural y arquitectónico, la cultura del vino y su tradición vitivinícola, la antigua almazara y el Centro de Interpretación del Aceite, la Ruta de los Esgrafiados y un importante patrimonio paisajístico y etnográfico.
El primer verano deja así una primera conclusión medible. La piscina ha tenido respuesta. Las más de 2.350 entradas y los 233 abonos vendidos respaldan la apuesta por incorporar nuevos servicios a un pequeño municipio rural y convierten a las instalaciones en un nuevo recurso de ocio, turismo y dinamización económica para San Esteban de la Sierra.






