La aprobación del estudio de detalle del sector SUNC-1 Los Hoyos, situado en la zona que se encuentra detrás de la báscula, a la entrada del municipio, permitirá dar continuidad a la expansión urbanística de Aldeatejada.
El pleno ordinario de septiembre dio anoche el visto bueno a este trámite necesario para el desarrollo de este proyecto, que permitirá ampliar el casco urbano con la construcción de 68 nuevas viviendas, locales comerciales, zonas dotacionales y aparcamientos.
Además, incluye la cesión al Ayuntamiento de 4.000 m2 destinados a los huertos urbanos, contribuyendo de esta manera a generar nuevos espacios residenciales y, al mismo tiempo, ampliar los espacios municipales destinados al uso de los vecinos.
Durante la sesión también se han abordado distintos asuntos relacionados con la gestión económica, la regulación municipal y la convivencia ciudadana. Por un lado, se ha derogado la ordenanza reguladora de las subvenciones para la adquisición de material escolar. Según la concejala de Economía y Hacienda, Patricia López, “el objetivo es facilitar la adaptación de las ayudas a las necesidades de las familias y a las circunstancias de cada momento”, ya que el Ayuntamiento cuenta ya con una Ordenanza General de Subvenciones que garantiza el marco jurídico y el control aplicable.
Otro de los asuntos tratados ha sido la modificación de la ordenanza reguladora de la convivencia ciudadana, con el objetivo de introducir criterios más claros y objetivos que faciliten su aplicación y aporten una mayor seguridad jurídica tanto a los vecinos como a la propia Administración. La propuesta parte de las dificultades detectadas en la aplicación de la actual ordenanza y de las cuestiones planteadas a raíz de las quejas recibidas ya que, como explicó el alcalde, Enrique García, “hablamos de un problema grande que nos ha obligado a acotar las circunstancias recogidas en la ordenanza”.
Entre las modificaciones planteadas se encuentran nuevos criterios para determinar cuándo los ruidos producidos por animales, especialmente los ladridos, pueden considerarse una perturbación relevante del descanso vecinal. La propuesta establece, entre otros supuestos, que se tenga en cuenta que los sonidos se prolonguen de forma continua durante más de 15 minutos, que se produzcan de forma intermitente durante más de 30 minutos en horario nocturno o que los episodios se repitan en más de dos noches en un periodo de siete días. También se contempla la intensidad o frecuencia de los sonidos y las circunstancias concretas de cada caso.
La propuesta diferencia además estas situaciones de las molestias ocasionales, que no tendrán la consideración de infracción cuando se trate de emisiones aisladas, de escasa duración y no reiteradas derivadas del comportamiento normal del animal ante estímulos puntuales.
Asimismo, se plantea incorporar criterios específicos para la valoración de los niveles de ruido y reforzar la regulación de las actividades y celebraciones que puedan afectar a la convivencia.






