Los jóvenes del municipio han vuelto a mantener viva una de las costumbres más arraigadas tras una multitudinaria misa, antes del tradicional convite en la Plaza Mayor.
San Esteban de la Sierra ha celebrado este lunes, 14 de septiembre, el día grande de sus Fiestas del Cristo, una jornada marcada por la devoción, la tradición y la participación de los vecinos, que han vuelto a reunirse en torno a algunos de los actos con mayor arraigo de todo el programa festivo.
La mañana ha tenido uno de sus momentos centrales en la misa popular en honor al Cristo, que ha congregado a numerosos vecinos y ha vuelto a mostrar la especial vinculación que mantiene San Esteban con una celebración que trasciende el propio carácter festivo. La devoción y el sentimiento han protagonizado un acto especialmente importante para muchas familias del municipio, que cada año esperan la llegada del 14 de septiembre.
Tras la celebración religiosa ha llegado otro de los momentos más esperados y vistosos de la jornada: el tradicional paleo.
Los jóvenes de San Esteban han sido los encargados de mantener viva esta costumbre, protagonizando ante los vecinos una de las manifestaciones tradicionales más características de las fiestas. El sonido de los palos, el ritmo y la coordinación de los participantes han convertido nuevamente el paleo en uno de los grandes atractivos del día.
Su protagonismo adquiere además un significado especial por ser precisamente las nuevas generaciones las que toman el relevo y garantizan la continuidad de una tradición transmitida a lo largo de los años y estrechamente ligada a la identidad cultural de San Esteban de la Sierra.
La celebración se ha trasladado posteriormente hasta la Plaza Mayor, auténtico punto de encuentro durante estos días, donde se ha celebrado el tradicional convite. Vecinos, familias y visitantes han compartido este momento de convivencia después de los actos religiosos y tradicionales de la mañana.
San Esteban ha vuelto así a mirar a sus raíces en el día más importante de las Fiestas del Cristo, combinando la devoción popular con unas tradiciones que continúan pasando de generación en generación y que encuentran en el paleo una de sus expresiones más reconocibles.
