La Junta plantea reforzar la rentabilidad, la sanidad y la innovación de un sector con especial peso en la provincia salmantina y decisivo para la economía y el empleo de numerosas zonas rurales.
Salamanca, una de las provincias españolas con mayor concentración de ganaderías de bravo, se sitúa en el centro de la apuesta por garantizar el futuro de un sector que tiene una importante repercusión económica, laboral y territorial en numerosas comarcas salmantinas.
La Consejería de Agricultura y Ganadería ha abordado con la Real Unión de Criadores de Toros de Lidia (RUCTL) nuevas líneas de trabajo dirigidas a mejorar la rentabilidad de las explotaciones, reforzar la sanidad animal, impulsar la innovación y aumentar el valor comercial de la carne de bravo.
El objetivo es que el toro de lidia sea considerado no solo desde su vertiente cultural o taurina, sino también como actividad ganadera y económica vinculada directamente al medio rural. Una consideración especialmente relevante para Salamanca, donde las explotaciones de bravo forman parte del paisaje y mantienen actividad y empleo en numerosos municipios.
Castilla y León contaba en 2025 con 69 ganaderías asociadas a la RUCTL y 17.164 animales. Entre las líneas que se están desarrollando figuran proyectos relacionados con la alimentación y el rendimiento de los animales, la lucha contra la tuberculosis bovina, la mejora genética y la utilización de datos e inteligencia artificial en las explotaciones.
También se pretende abrir nuevas vías de ingresos para las ganaderías mediante la carne de bravo, estudiando nuevos cortes, elaboraciones y posibilidades de comercialización.
La Junta defiende además una política nacional estable para el sector que aporte seguridad a los ganaderos y favorezca el relevo generacional, con el objetivo de mantener una actividad que en provincias como Salamanca supone ganadería extensiva, empleo, conservación del territorio y economía rural.






